Un sujeto de 54 años será juzgado por la Cámara Séptima del Crimen por el femicidio ocurrido en febrero de 2013 en barrio Barranca Yaco.
Un hombre de 54 años comenzará a ser juzgado hoy por el crimen de una mujer, en otro triste capítulo de violencia de género.
Como antecendente cabe decir que el sujeto, sobre el que pesa el supuesto delito de “homicidio calificado por la relación de pareja”, cuando fue detenido por el episodio en la provincia de Salta, registraba un pedido de captura desde la provincia de Buenos Aires, donde lo investigaban por un episodio similar.
Alberto Armando Rodríguez será juzgado desde este lunes por la Cámara Séptima del Crimen por el femicidio de Marta Graciela Salcedo (41), una mujer que mantenía una relación extramatrimonial con el acusado, que le habría recriminado pasar más tiempo juntos.
Los hechos que se ventilarán en el juicio con jurados populares ocurrieron entre la noche del 11 de febrero de 2013 y la madrugada del día 12 en una humilde vivienda de la calle Lituania al 2.800 de barrio Barranca Yaco, en el este de la ciudad.
Una fatal discusión
La víctima mantenía la relación con “Pichón” desde hacía un tiempo. Se veían en forma esporádica, cuando sus vidas permitían esta relación extramatrimonial.
Ella estaba casada y tenía hijos. Rodríguez la había seducido y con el paso de la relación, los tiempos del encuentro eran breves.
Quizás ese elemento haya motivado más de una discusión entre ellos, además existían otras diferencias entre ambos.
Según la instrucción, esa cálida noche de febrero, la pareja mantuvo una discusión verbal que fue subiendo de tono. Las palabras habrían dado paso a los golpes.
Ella trató de defenderse, pero él tomó un sifón de soda, un pesado recipiente de vidrio, y le asestó un golpe en la cabeza.
Marta cayó inconsciente al piso de la habitación, y sin miramientos, el imputado comenzó a estrangularla con sus propias manos.
En segundos Rodríguez se apoderó de la vida de su “amada”.
Desesperado tomó un papel ye escribió unas líneas. Trataba de justificar lo que había ocurrido.
«Se cayó y golpeó su cabeza», entre otras palabras, intentó ensayar su defensa, al tiempo que preparaba un par de bártulos para darse a la fuga. «Yo la amo», concluyó la carta, luego sería hallada por los familiares, y entregada a los investigadores.
Su destino final fue la provincia de Salta, donde meses después la División Homicidios logró deternerlo y ponerlo a disposición de la Justicia.
Hoy se sentará en el banquillo de los acusados para enfrentar la máxima pena de prisión perpetua en caso de ser hallado culpable.
La defensa de Rodríguez será asumida por la asesora letrada Ana Pagliano, mientras que la acusación estará a cargo del fiscal Marcelo Altamirano.
Por su parte, el tribunal será presidido por el doctor Víctor Vélez.
Un antecedente
En el desenlace de las pesquisas se descubrió un exhorto de la justicia bonaerense que reclamaba a Rodríguez por el crimen de otra mujer, que habría sido su pareja.
El hecho había ocurrido en el conurbano en 1991. El caso, finalmente, quedó prescripto por el paso del tiempo, y esa muerte quedó impune.
Ahora deberá responder por la muerte de Marta Graciela.
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