El procedimiento se realizó en dos viviendas del barrio San Vicente, donde se incautaron de siete “panes” con sustancia de alta pureza, cada uno con un peso aproximado de un kilo y un valor cercano a los 200 mil pesos en el mercado negro. Es el mayor cargamento de droga que se secuestró en nuestra ciudad. Un hombre fue detenido y otro quedó demorado.
El procedimiento fue realizado por personal de la DDI en dos viviendas del barrio San Vicente, donde incautaron siete “panes” de clorhidrato de cocaína de alta pureza, con un peso aproximado de un kilo cada uno y un valor cercano a los 200 mil pesos en el mercado negro.
Por el hecho, fue detenido un hombre de 32 años y otro de 30 fue demorado, mientras se investiga el grado de participación en la actividad ilegal.
Según trascendió, el cargamento había arribado a nuestra ciudad días pasados, proveniente del norte de nuestro país, para ser distribuido en este ámbito y posiblemente en otras localidades de la zona.
Fuentes cercanas informaron a LA OPINION que la investigación comenzó semanas atrás en el marco de una serie de acciones de prevención, donde comenzaron las sospechas sobre la posible comercialización de estupefacientes en esas dos viviendas.
El trabajo de los investigadores permitió establecer el arribo de una importante cantidad de droga a la ciudad y en la jornada de ayer, se llevaron a cabo dos allanamientos de urgencia en viviendas del barrio San Vicente, ya que se estableció que la sustancia era trasportada de un domicilio a otro.
En las primeras horas de la tarde, personal policial de la DDI y Drogas Ilícitas irrumpieron simultáneamente en dos casas ubicadas en Alberdi entre General Paz y Castelli y en Vicente López al 1400, a siete cuadras de distancia una de la otra.
La máxima cantidad de droga secuestrada en nuestra ciudad estaba oculta dentro de una caja metálica soldada, que los efectivos debieron abrir con una máquina de corte.
Para sorpresa de los uniformados, allí dentro había siete “panes” de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, de aproximadamente un kilo cada uno.
Fuentes consultadas indicaron que esta cantidad de droga tiene un valor en el mercado ilegal cercano a los 200 mil pesos, sobre todo teniendo en cuenta que al ser de buena calidad es “estirada” para aumentar su peso. Además secuestraron una prensa, teléfonos celulares y pocos gramos de marihuana.
El hombre, en cuya vivienda se halló el cargamento quedó detenido e imputado en tanto que el habitante de la otra casa allanada fue demorado y se investiga su participación en el hecho.
La causa tramita ante la Unidad Funcional de Instrucción Nº 5 y el procedimiento fue supervisado por el instructor judicial Ignacio Bo y el titular de la Oficina de Estupefacientes, Abel Adrián Rodríguez.
Con el secuestro de esta importante cantidad de droga, los investigadores tratan de establecer si se trata de una red de narcotráfico y la procedencia de la droga.
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