El cuñado de la víctima dio un testimonio contundente en contra del acusado. La querella solicitó agravar la calificativa.
Comenzó el juicio por el crimen del hombre que recibió una puñalada a la altura del corazón por parte de su vecino en la puerta del conocido comercio de calle Roca y Mitre, y en la primera audiencia el imputado dio su versión de los hechos, dando a entender que tiene algunas lagunas en su memoria.
El acusado subió al estrado y comenzó a relatar lo sucedido esa noche. Vicente sostuvo que tuvo una acalorada discusión con Quinteros y que luego este último se le abalanzó y que cayeron al piso intercambiando golpes de puño.
Aseguró que no recuerda lo que sucedió posteriormente, sino hasta unos minutos después cuando vio a la víctima tendida en el suelo y con una herida a la altura del tórax.
Más tarde, otro de los testimonios importantes fue el del cuñado de la víctima, de apellido Stancampiano, quien brindó una versión distinta a la del acusado.
El hombre relató que esa noche estaba atendiendo su despensa y desde atrás del mostrador observó que Vicente cruzaba casi en diagonal la calle Roca de norte a sur, y dirigiéndose hacia su cuñado -apoyado en la puerta que da hacia la mencionada calle- con un gesto desafiante gritaba algunos insultos.
En su testimonio Stancampiano aseguró que salió de inmediato y separó a Quinteros y al imputado que comenzaban a intercambiar insultos y empujones.
El cuñado de la víctima manifestó ante el Tribunal que cuando parecía que la gresca estaba terminada y había una distancia considerable (unos 2 metros), trataba de hacer entrar a la despensa a Quinteros. Fue en ese momento que -según sus declaraciones- Vicente dio dos pasos hacia adelante y le asestó como “un golpe de esgrima”, la herida que finalmente sería mortal.
La fiscalía y la querella quedaron conformes con la primera jornada del juicio. La querella solicitaría cambiar la calificativa a homicidio calificado agravado por alevosía. Hoy será la segunda audiencia y se esperan nuevos testimonios.
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