Ante una presión popular cada vez más intensa, se modificará la composición del régimen de transición que es objeto de protestas que se acrecentan en todo el país
Miles de personas se manifestaron hoy ante la sede del Ejecutivo en la capital tunecina, para exigir la salida de todos los ministros del régimen del presidente depuesto, Zine el Abidine Ben Alí
Según indicaron fuentes próximas al Gobierno, la remodelación del actual Ejecutivo o la conformación de uno nuevo son inminentes, aunque los contactos que el presidente interino del país Fuad Mebaza mantiene para ello, continuaban a última hora de esta tarde.
Al menos 8.000 personas se mantenían concentradas poco antes de que entrase en vigor el toque de queda a última hora de esta tarde ante el Palacio de Gobierno y aseguraban que no pensaban salir de allí hasta que abandonasen el poder todos los dirigentes de Ben Alí.
La plaza del Palacio de Gobierno se ha convertido en un campamento de protesta improvisado, donde los habitantes reparten comida y bebida a los manifestantes que entonan repetidamente el himno nacional y corean consignas contra el primer ministro y el Gobierno.
De la región pobre y campesina de Sidi Buzid llegó el sábado a la capital un convoy de más de 200 vehículos denominado "caravana de la liberación", con cerca de un millar de manifestantes.
A ellos se sumaron hoy nuevas filas de automóviles y personas que viajaron caminando hasta la capital y desde otras regiones del interior del país como Kaserín, Gafsa, Tela o Bizerta. Se han instalado con colchones y sacos de dormir ante la sede del Gobierno.
En una jaima instalada en medio de la plaza, dos campesinos de la región de Sidi Buzid, Ahmed y Belaid, mantienen desde el domingo una huelga de hambre para exigir un nuevo Ejecutivo.
Las manifestaciones contra el Gobierno se multiplicaron hoy también en otras zonas de la capital, como en la avenida Habib Burguiba, donde más de un millar de personas reclamaron la dimisión de todos los ministros y la formación de un nuevo Gabinete desvinculado del pasado.
El ministro de Asuntos Sociales y antiguo jefe de campaña del presidente depuesto, Moncer Ruissi, presentó hoy su dimisión, aunque ésta no sirvió para aplacar las protestas populares que exigen un nuevo Gobierno con otro primer ministro al frente.
El sindicato nacional de enseñanza secundaria convocó una huelga general el próximo jueves para demandar "la disolución del Gobierno impuesto a los tunecinos".
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