La propuesta involucró a 300 chicos y chicas de 18 y 25 años que hicieron talleres de capacitación socio-productivos y ahora pondrán en marcha sus proyectos. Se extenderá a otros 400 de los departamentos General Obligado y Vera.
La iniciativa se puso en marcha en la Región 1 - Nodo Reconquista, y abarcó a unos 300 jóvenes del departamento General Obligado, de entre 18 y 25 años. Los beneficiarios accedieron a herramientas de formación socio-productivas para, entre otras metas, fomentar la inclusión social, la cooperación y el arraigo en sus lugares de origen.
La capacitación se desarrolló en los últimos 11 meses y en esta oportunidad las autoridades otorgaron certificados a quienes lograron los objetivos propuestos tras la capacitación en huerta y granja, tallado de madera, elaboración de conservas y encurtidos, y confección de tejidos en lana y textiles, entre otras materias.
Los jóvenes que culminaron la primera etapa del programa pertenecen a las localidades de Los Amores, Tartagal, Santa Lucía, Fortín Olmos, Santa Margarita, La Josefina, Campo Dean, Paraje Pozo de los Indios, Paraje Km. 29, Paraje El Cerrito, Paraje Santa Felicia, Paraje 70/800 y San Bernardo.
En el mismo acto, la ministra González y autoridades de otras siete localidades del norte santafesino –Villa Guillermina, Villa Ana, Tacuarendí, Moussy, Intiyaco, Toba y Puerto Reconquista– que se incorporan al programa firmaron la carta de adhesión. De esta manera a los 300 jóvenes participantes, se incorporarán otros 400 de los departamentos Vera y de otros pueblos del departamento General Obligado.
Estuvieron presentes, además, en la ceremonia realizada en el salón Blanco de la Casa de Gobierno, la secretaria de Regiones, Municipios y Comunas, Mónica Bifarello, del Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado; el intendente de Reconquista, Jacinto Speranza; los presidentes comunales de Fortín Olmos, Héctor Abel Gómez; Tartagal, Noemí Cuellar; Villa Guillermina, Eduardo Scarpín; Intiyaco, Walter Villalba; y de Tacuarendí, Raúl Feck; entre otros, acompañados por los jóvenes beneficiarios.
Farías argumentó que la propuesta “es el resultado de una nueva mirada sobre la forma para gobernar la provincia; es un programa pensado para los jóvenes pero también por los jóvenes y gestionado” por ellos mismos desde las “distintas áreas de los ministerios”.
El funcionario destacó el “aspecto integrador” de Raíces en cuanto a “favorecer el arraigo de los jóvenes en su territorio y evitar las migraciones internas que se producen en la provincia hacia los grandes centros urbanos”.
En ese marco, el ministro Farías consideró “importante” la función de “las mesas de gestión locales con los presidentes de intendentes y presidentes comunales, con los actores sociales, y la participación de instituciones regionales que conocen fuertemente el territorio”.
Además de los ministerios mencionados y los gobiernos locales, intervienen en el proyecto las organizaciones no gubernamentales regionales Fundapaz, Adepro (Asociación para el Desarrollo Regional de Reconquista) y Aderr (Agencia de Desarrollo Región Rosario). Y con la extensión del programa en siete nuevas localidades, se incorpora la regional norteña del Inta (Instituto Nacional de Tecnología Alimentaria).
Articulación
Por su parte, el titular de la cartera de la Producción remarcó la “articulación de lo público con lo público (provincia-gobiernos locales-Inta nacional) y de lo público con lo privado”, a través de las ongs, que “son las que permiten llevar estos programas cerca del vecino, en sus territorios”.
Además, mencionó que tanto Raíces como el programa de Agroindustria Familiar “apuntan a la inclusión como ciudadano de una provincia en su territorio”.
Más adelante, Bertero se dirigió a los jóvenes participantes: “Sepan que el certificado que hoy se les entrega es el primer paso, el primer peldaño de una escalera que tiene continuidad; el segundo paso lo tienen con la agroindustria familiar; el tercer paso es integrarse al programa de ferias regionales y así sucesivamente”.
Transversales
Seguidamente, la ministra González indicó que Raíces “nos obliga a ser transversales, lo que significa que ese Estado dividido en pedacitos se tiene que unir porque no se pueden hacer emprendimientos productivos y de formación sin que sean sustentables y que aparezcan en cierto mercado. Es decir, el Estado también debe poder dialogar con lo privado para que haya cierto circuito para estas producciones”.
Luego, la funcionaria expresó: “Los jóvenes llegan a un verdadero programa integral que destroza las divisiones del Estado, y además de la sensación de haber hecho algo, está la de de a poquito podemos ir convirtiendo el quizás, con la ayuda de toda la fuerza que tiene la juventud, en un enorme sí”, en contraposición a “un enorme no a tanto compra-venta, a tanto vacío, fama inútil, violencia y desconsideración que sufren tantos jóvenes”.
El acto terminó con la entrega de los certificados a los participantes y la proyección de fotos en una pantalla sobre las actividades realizadas por los mismos a lo largo del primer módulo de Raíces.



Comentá la nota