El Gobierno provincial reconoce que faltan obras clave ante un temporal

El Gobierno provincial reconoce que faltan obras clave ante un temporal
Marcelo Toledo, jefe de Hidráulica, asegura que Mendoza "tiene infraestructura" pero admite que necesita una represa en Luján y limpieza en las acequias. El protocolo de tormenta.

El Gobierno provincial admitió ayer que faltan obras clave para evitar un colapso en el sistema e inundaciones, como ocurrió en Capital Federal y La Plata, frente a un temporal que supere la media de precipitación anual.

Así lo afirmó Marcelo Toledo, director de Hidráulica, quien no sólo asegura que falta invertir y continuar las obras en la presa de Chacras de Coria, sino que, además, denuncia la falta de mantenimiento y limpieza en acequias y canales de riego. También, el funcionario habló sobre la falta de coordinación entre municipios y organismos provinciales en ese tema.

Es que al principios del 2010, la Nación se comprometió a aportar, entonces, los 130 millones de pesos necesarios para construir la anhelada presa de Chacras de Coria y otras obras complementarias. Pero aún no se conocieron avances significativos en la zona. Se trata de un total de siete trabajos que iban a permitir no sólo ofrecer mayor seguridad aluvional a la zona sur del piedemonte, sino también aliviar al sector norte, ya que se harán derivaciones de algunos cauces a presas con mayor capacidad. "Esa obra aliviaría mucho el sistema aluvional", dijo Toledo, y continuó: "El Gran Mendoza tiene casi un millón de habitantes. Hace un siglo eran 116 mil. Sin duda, Mendoza ha aumentado su vulnerabilidad ante un temporal, más allá de que tenemos una gran infraestructura hidráulica porque siempre hubo muchos y buenos cauces aluvionales".

Según los registros provinciales, a base de la precipitación máxima probable (PMP), la peor lluvia fue en los 70, cuando cayeron 169 milímetros de agua en una hora. Eso terminó por desbordar y romper el canal Frías.

Para Toledo, hoy, la provincia está mejor preparada para recibir esa cantidad de precipitación pero se encuentra con otro "grave problema". Se trata de la obstrucción que existe hoy en canales de riego y acequias. "Los canales no están listos para llevar el caudal de agua y las acequias son un lugar por donde pasa basura", se quejó el titular de Hidráulica.

La falta de limpieza y de mantenimiento se reflejó en junio del año pasado, cuando el Departamento General de Irrigación sacó de diferentes cauces residuos sólidos urbanos, autopartes, vegetación y elementos varios.

"La Provincia no tiene la infraestructura para limpiar residuos sólidos urbanos y los municipios no limpian los canales de riego porque no son de su jurisdicción. Es fundamental y necesario coordinar las tareas para evitar problemas ante un temporal. Las acequias sirven para que no veamos la basura. Ahí hay desbordes. Hay que repasar el sistema de riego y drenaje por acequias", reconoció Toledo.

Desde Defensa Civil, su titular, Marcelo Dapaz, también alertó sobre las consecuencias negativas de tener las acequias y canales sucios. El funcionario aseguró que sí existe un protocolo ante fuertes lluvias y posibles inundaciones aunque aclaró: "Los protocolos se caen cuando las catástrofes superan la media histórica registrada de agua".

Sin embargo, y debido a las pendientes que existen en la geografía provincial, no habría permanencia de agua estancada en las calles, como sí ocurrió en las últimas horas en Buenos Aires.

Expertos piden planificación. Luego del temporal ocurrido en los últimos tres días en Capital Federal, primero, y en La Plata, después, y con decenas de muertos como saldo, expertos mendocinos consultados por El Sol aseguran que hay un cambio global basado en el calentamiento de la atmósfera planetaria que incidirá con catástrofes insólitas y nunca antes registradas. Incluso, Ricardo Villalba, director del Ianigla, no descarta que estos "fenómenos climáticos extremos" puedan ocurrir, incluso, en una zona árida como la nuestra, generando un colapso debido a la falta de planificación territorial y la suciedad en el principal sistema de drenaje de agua, como son las acequias.

Elena Abraham, directora del Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas, comparó y diferenció lo que sucedería si este temporal ocurriera en Mendoza.

"En La Plata no hay pendientes prácticamente, no está al lado de la cordillera de los Andes. Tiene muchísimas precipitaciones más que nosotros. Lo que ha llovido en La Plata es dos veces lo que llovió en todo el año en Mendoza, en dos horas o una hora. Las situaciones para generar el desastre son diferentes, pero las consecuencias pueden ser igualmente tremendas, porque ninguna sociedad está preparada para esto. No sólo es un problema de Mendoza", explicó la científica en Elevediario.

"Con la mitad de lluvia que hubo en La Plata, Mendoza colapsa"

Ricardo Villalba es el director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), unidad ejecutora del Conicet. Frente al temporal que dejó decenas de muertos en La Plata, ocho muertos en CABA y pérdidas de cientos de millones de pesos en daños materiales, consultado por este diario, el experto en problemáticas ambientales aseguró a El Sol que "hay que poner todo en un contexto global. ¿Qué ocurre? Hay cada vez más los llamados eventos climáticos extremos. ¿Por qué están ocurriendo? Por el proceso de calentamiento global, que hace que tengamos una atmósfera más cálida y dinámica".

¿En el pasado existía una variabilidad de clima distinta?

Sí, y ahora aumentó. Ahora hay una alta precipitación concentrada en poco tiempo. Como también sequías extremas. Es consecuencia de la deforestación, la contaminación del hombre y eso aumenta la temperatura planetaria. Ya existen documentos de las Naciones Unidas que dicen que el aumento de tormentas convectivas (muy altas y concentradas en momentos breves) como ocurrió en La Plata, con 300 milímetros de agua en un día, fue tres veces lo históricamente registrado. Son dos años continuos de la precipitación de Mendoza, donde caen 200 milímetros anuales.

¿Mendoza puede inundarse?

Sí, Mendoza puede inundarse, obviamente, estamos en un piedemonte, así que tenemos más posibilidad de drenaje que en Buenos Aires. Es más baja la posibilidad pero sí en sectores bajos de la ciudad. Sin embargo, tenemos otro tipo de problemas, si tenemos una tormenta fuerte sufrimos aludes y el camino a Chile quedó cortado.

¿Pero la contingencia climática excede las obras hechas o se puede planificar mejor a largo plazo?

Ocurren las dos cosas. Estamos frente al calentamiento global y estamos enfrentando a la sociedad a situaciones inéditas. En La Plata se hicieron obras sobre la base del último índice máximo que tenés. Lo que sí ocurre es que hay documentos de Naciones Unidas que auguran que este tipo de procesos serán más frecuentes a futuro, por eso tenemos que repensar la planificación de obras en la ciudad.

¿En Mendoza hay planificación sobre este tema?

Justamente, el cambio climático tiene que considerarse en el ordenamiento territorial. Si se hace una urbanización desmedida, se vuelve una ciudad impermeable, con techos altos, asfaltos, etcétera, y el agua no penetra en el suelo. Ahora concentra más que antes. Eso es falta de planificación. La Mendoza futura debe pensar en tormentas inéditas y planificar espacios y prever el drenaje natural que haga falta, construir canales que hagan falta.

¿El sistema de acequias es nuestra salvación si hay lluvias?

Hay que repensar nuestro sistema de acequias. Fue construido hace cientos de años con una población distinta y otro tipo de ordenamiento territorial, con muchas menos construcciones. Hoy hay otro sistema, porque la acequia viene a funcionar como el basurero de la vereda. Todo el sistema colapsaría, porque está lleno de botellas plásticas. Hay falta de conciencia ciudadana. Este sistema fue diseñado no sólo para regar, sino para evacuar el agua con tormentas de intensidad. Si sabemos que van a aumentar las lluvias, bueno, preparémonos. Y todos somos parte del compromiso con el ambiente. Se ve la falta de planificación adecuada.

¿Qué hubiera pasado si la mitad de lluvia que cayó en La Plata hubiese caído en Mendoza?

Hubiera colapsado todo el sistema y si ya ocurrió a 50km de la ciudad, con los aludes, puede pasar en la ciudad y tenemos que pensarlo. También hubo inundaciones y se afectaron barrios bajos, como en Luján. En lugar de reducir la vulnerabilidad hacemos lo contrario. No tenemos capacidad para sacar esa cantidad de agua que no se filtra en el suelo.

¿El piedemonte mendocino no tiene graves problemas de ordenamiento territorial?

Claro. Tiene que haber una planificación y un estudio de cuál es la carga de construcciones que puedo hacer allí tratando de evitar ese sistema de agua. Tiene que tomarse una decisión política al respecto. Todo existe en conocimiento científico pero ahora hay que tomar las decisiones para evitar estos problemas. Sin embargo, los intereses económicos y políticos hacen que las decisiones vayan por otro lado.

¿El Consejo de uso de suelo y ordenamiento territorial estudia el tema?

Se habló, se analiza. Pero ahora hay que moverse, planificar y tomar las decisiones políticas. Hay que ver de dónde se saca la plata, hay que reubicar poblaciones, tenemos que disminuir el porcentaje de tierra que pueda infiltrar agua, aumentar plazas, jardines.

¿Mendoza, con cuántos milímetros de agua puede colapsar?

Mendoza debería colapsar con mucho menos que La Plata. Si un día nos llueve la mitad de los 200 milímetros anuales, si en un día nos llueve la mitad de un año en un día, seguramente todo el sistema colapsa, porque hay un crecimiento urbanístico no planificado, hay desorden, no hay conciencia ciudadana de mantener sistemas de drenajes limpios, como la acequia.

¿Hay recurso humano en la provincia para prever obras que eviten muertes ante una catástrofe?

Creo que no hay mucha gente en temas clave para la provincia. Hace falta recurso humano que entienda los datos complejos. La comunidad científica ha insistido permanente a la provincia sobre esta necesidad, pero nada. Hay que repensar las necesidades regionales.

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