“El Gobierno presentaba proyectos y teníamos respuestas”

Julio Elichiribehety resultó, factiblemente etiquetado como el más kirchnerista de los radicales lunghistas. Al frente de la secretaría de Desarrollo Social comunal, supo mantener asiduas gestiones con el Gobierno nacional y supo reconocer las buenas relaciones que hubo, especialmente, en los primeros cuatro años de gobierno. También no obviará admitir que tras el conflicto con el campo las relaciones “se enfriaron”.
En diálogo con el programa Examen Final de la Am 1560, el ex funcionario entendió que “en estas situaciones hay que ser absolutamente prudentes. Las cosas que se han dicho ya las hemos planteado y las diferencias que tengamos se harán en el tiempo y el ámbito adecuado. Me parece que Kirchner ha sido un presidente con una militancia y un liderazgo fuerte. Con una personalidad que llevó a un clima de tensión, seguramente por sus convicciones, a una situación de crispación, a posturas extremas en el país”.

Agregó que “siempre que alguien se muere era mejor persona de lo que era, o quizás lo fue, pero es aún mayor de lo que se visualizaba hasta ayer, y en eso hay algo de hipocresía. Creo que una cosa es ser políticamente correcto, no creo que sea el momento para plantear las diferencias que tuvieron o se tendrán”.

Retomando sobre la figura el ex Presidente, sostuvo que “se trató de un presidente con una firme personalidad” y que no no se podía dejar de reconocer obras importantes. La asignación universal por hijo, el cambio en la corte suprema, el matrimonio igualitario, las jubilaciones anticipadas, la ley de medios, “en fin, me parece que uno no puede dejar de reconocer estas cuestiones, en un tiempo en que estuvieron dadas las condiciones”. Reiteró que “las disidencias, uno las planteó y las planteará en el tiempo oportuno.

DE AMIGOS E INTERESES

Ya sobre la relación Nación y municipio, dijo que “tuvimos una buena relación institucional en los primeros cuatro años de gestión, donde se realizaron gestiones en conjunto. Con el conflicto con el campo, la relación se enfrió, como ocurrió con otros intendentes que tomaron la misma postura que Lunghi. Evidentemente se vivió en el último tiempo, se vive, una crispación que preocupa. Fíjense que el vicepresidente no pudo ir al velatorio. Que quede claro, yo no comparto que Cobos continúe donde está, pero lo señalo como ejemplo de la institucionalidad que quedó sujeta a los humores sociales”.

Por otro lado bregó con que en este tiempo, a doce meses de una elección, “la dirigencia política, especialmente la nacional, esté a la altura de las circunstancias. Que se garantice la gobernabilidad, pero que sea de ambos lados, con un nivel de estadista de parte de la Presidente y un nivel de comprensión y de diálogo para los opositores. Obviamente cada uno manteniendo sus posiciones”.

Sobre los pasos y obras para Tandil de Kirchner, Elichiribehety fue tajante: “creo que hay amigos en la política e intereses en la política. No es que hubo mimos especiales para Tandil o algo parecido. Hubo determinadas circunstancias y determinadas relaciones que concretaron acciones concretas. El gobierno presentaba proyectos y teníamos respuestas. Yo no creo demasiado en los afectos de la política. Creo que hay amigos de la política e intereses de la política. Pero la política no es un club de amigos”.

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