Tenía habilitación para realizar fiestas privadas y una capacidad para 491 personas. Y el entrepiso que se cayó figuraba en los planos. Este año, el local había sido fiscalizado nueve veces.
Así lo informó esta mañana el secretario general de la comuna, Marcos Peña, quien señaló además que anoche en el local “se realizaba una fiesta privada, por eso estaba tocando una banda (en alusión al Grupo Ráfaga)”.
A través de un comunicado, el Gobierno porteño precisó que actividad de las casas de fiestas privadas “se caracteriza por efectuarse por lista de invitados. Si esto no ocurre y se convoca gente y se venden entradas en la puerta (…) se comete una infracción”. El texto aclara que en ese tipo de fiestas “se admiten grupos en vivo”. Varios testigos señalaron que al local se entraba con invitación, aunque todavía no fue confirmado oficialmente.
Beara, ubicado en Scalabrini Ortiz 1638, estaba habilitado desde el 28 de agosto del año pasado como restaurante, café bar y casa para fiestas privadas, bajo la titularidad de Viejo Sabio S.A., cuyo presidente es Agustín Drobila. El local, de casi 492 metros cuadrados, tenía permiso para que ingresen 491 personas.
Según el comunicado, “el entrepiso está habilitado”. Para obtener el permiso, se exigió un certificado de sobrecarga, firmado por un profesional matriculado. Eso también estaba en orden.
El Gobierno de la Ciudad informó, además, que la Agencia Gubernamental de Control fiscalizó nueve veces el local durante 2010, la última vez había sido hacía sólo cinco días. No contaba con clausuras por incumplimiento de medidas de seguridad, ni por haber organizado actividades sin permiso en lo que va del año.

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