Los fondos se requerirán mediante una licitación internacional que se publicará mañana. Del total, $431 millones serán para financiar el presupuesto provincial y $80 millones para sostener el sistema de agua y saneamiento.
El plan oficial es recibir ofertas de la banca privada para conseguir unos 110 millones de dólares a una tasa de entre 7 y 8 % para pagar en los próximos 3 a 5 años, y así financiar el presupuesto que fue aprobado en la Legislatura a principios de año con un déficit de $431 millones. Por esto, aparecerá mañana en los diarios de la provincia y también en los nacionales, el llamado a licitación pública internacional.
Con estos $431 millones, el stock de deuda de la provincia alcanzará los $4.396 millones, un 9 % del Producto Bruto Geográfico de la provincia. En esta oportunidad, la deuda deberá tomarse en dólares y no permitirá filtrar la emisión de bonos porque no supera el cupo de U$S150 millones necesarios para utilizar esa estrategia.
Pero además Celso Jaque deberá sumar otro pedido, y para eso llamará a licitación en unos días. Se trata del financiamiento necesario para completar las obras que Aysam necesita para sostener el sistema de agua potable y cloacas hasta diciembre. En principio se había pensado en un financiamiento a través de un programa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero esa alternativa cayó porque esos fondos se destinarán recién a partir de 2012 a obras de infraestructura en las provincias.
Para la empresa reestatizada de aguas se necesitarán nada menos que $80 millones. Se trata de las obras urgentes para paliar el colapso del sistema que obliga inversiones urgentes. Para esto, se convocará a la banca privada local con la idea de conseguir fondos en pesos y a través de un sistema más simple que en el pedido para financiar el presupuesto.
Pablo Frigolé, subsecretario de Financiamiento del Ministerio de Hacienda, es el encargado de armar la estrategia que Celso Jaque pretende para no llegar a las elecciones con un rojo financiero que resienta servicios en algunas carteras. El funcionario puntualizó que se espera recibir propuestas para pagar los $431 millones en los próximos años y estimó que, de acuerdo a las condiciones del mercado, se pueden lograr desde pagos parciales hasta cancelaciones al final del plazo, pero difícilmente períodos de gracia que permitan estirar las obligaciones.
Frigolé advirtió que el proceso de análisis de los bancos puede demandar unos 15 días a partir de la publicación de mañana. Luego, los técnicos de Hacienda se tomarán una semana para analizar las propuestas, y el armado de los contratos puede demorar entre uno y dos meses, por lo que se calcula que a fines de setiembre deberían estar desembarcando esos fondos.
El titular de Financiamiento consideró que la deuda total que mantiene la provincia con la Nación y otros organismos de crédito ha disminuido en relación al Producto Bruto Geográfico (PBG) durante la administración jaquista. Está claro que este último índice aumentó, pero lo que argumenta Hacienda para defender el endeudamiento es que en 2007, cuando Celso Jaque asumía el control de la provincia, el stock de deuda alcanzaba el 12 % del PGB, y hoy está en 9 %.
Está claro que en el medio se logró bajarla a través del Programa Federal de Desendeudamiento por el que se disminuyeron finalmente $430 millones del monto global, lo mismo que se incrementará ahora de conseguirse este nuevo empréstito.
Nuevos financiamientos
En el mejor escenario -que es conseguir estos $431 millones en menos de dos meses-, se esperan reclamos de todos los ministerios que pretenden mostrar sus últimos logros antes de los comicios de octubre. Como estos fondos ya estaban comprometidos, los nuevos pedidos necesitarán otro tipo de financiamiento.
Esto, porque no hay compromisos de la Nación para desembolsar partidas no esperadas antes de fin de año, tal como sucedió en 2009 con los aportes no reintegrables. Eran tiempos de mayor cercanía -al menos en lo aparente- entre la Presidenta y el Gobernador. Está claro que el mapa político cambió y ahora hay pocas o nulas esperanzas de recibir un guiño de la Nación.
Frigolé se negó a revelar en qué instrumentos se está pensando para cumplir con esos pedidos. Aseguró que se está monitoreando la recaudación día a día y que, en base a lo que suceda en el próximo trimestre, se tomarán las próximas decisiones.
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