El Gobierno municipal no niega ni confirma renuncias en el Gabinete

Existe un viejo dicho popular que dice que “cuando el río suena, es porque agua lleva”. El refrán hace referencia a las probabilidades de veracidad que tienen los rumores.
En este sentido, en los últimos días, potenciado por el silencio del entorno oficial, comenzó a tomar cada vez más relevancia en el ámbito municipal un rumor que hace a la vida política de la comunidad.

Pese a las consultas realizadas al respecto, la información no fue confirmada ni tampoco negada desde el Ejecutivo comunal. Sin embargo, extraoficialmente se reconoce un malestar interno generado por ciertas asperezas en relación a distintos temas de la gestión pública que ya habrían llegado a un límite insostenible.

Según trascendió, al menos dos importantes funcionarios del Gabinete municipal habrían presentado su renuncia. No obstante, otras dos personas más figurarían en la lista de dimisiones.

Lo que resulta, cuanto menos llamativo, es que uno de los protagonistas del tema en cuestión es una de las personas de más confianza y más cercano al intendente Osvaldo Cáffaro. El principal actor técnico político de la gestión desde su primer día de mandato.

Se trata del jefe de Gabinete, Pablo Giménez, y del director de Tránsito, Walter Salcedo. Las razones, al igual que la situación en general, no están del todo claras y no existen canales oficiales de información que echen claridad al respecto.

Oficialmente, ante las consultas realizadas por este matutino, se informó ayer que Giménez se encontraba trabajando normalmente en su despacho y que, por otra parte, Salcedo se encuentra de licencia.

Sin embargo, extraoficialmente son otras las versiones que circulan, las que incrementan las especulaciones sobre el Gobierno comunal. Por esta razón, ante la relevancia del tema y la necesidad de brindar transparencia, tras la insistencia de este medio y su solicitud de entrevistas con los funcionarios para ratificar o rectificar la compleja situación planteada, desde el Ejecutivo se aseguró que no había comentarios para hacer al respecto.

Independientemente de ello, LA VOZ intentó comunicarse con ambos funcionarios públicos vía telefónica pero las tentativas resultaron infructuosas. Sus celulares se encontraban apagados o fuera del área de cobertura.

Las especulaciones sobre el alejamiento de estas figuras del gabinete municipal son varias pero ninguna tiene más peso sobre otra y poco ayuda el silencio oficial.

De una u otra manera el contexto generado en la Intendencia condiciona el comportamiento del resto de la estructura municipal en la que, aseguran desde los pasillos, existe una molestia generalizada.

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