El Gobierno culpa al clima y declaró la emergencia hídrica

El Gobierno culpa al clima y declaró la emergencia hídrica
Informes técnicos marcan un déficit para el consumo humano, el riego de campos, la minería y las industrias. La situación se agrava por la falta de inversión y de obras por parte de la empresa estatal Aguas del Norte.
El Gobierno provincial oficializó la declaración de emergencia hídrica para toda la provincia durante un año. Con palabras textuales, indican una “severa escasez” de agua. Así, el Ejecutivo no dudó en señalar al cambio climático como principal responsable y poco apuntó a la falta de obras para el consumo humano en las ciudades y en las comunidades del interior.

La semana pasada, las direcciones de Planificación y Gestión Hídrica de la Provincia y la empresa estatal Aguas del Norte, a través de un balance, aconsejaron que se adopte la medida. Tras estudios técnicos, determinaron que la demanda para el consumo humano, el riego, las industrias y la minería tiene un déficit en la mayoría de los departamentos. Se superó ampliamente lo que nos ofrece la naturaleza, señalaron.

Ante este panorama, en el Boletín Oficial de ayer se publicó el decreto 1595 que declara el estado de emergencia hídrica en todo el territorio salteño. “La crisis obedece a diferentes causas, fundamentalmente al cambio climático, que provoca un fuerte impacto negativo por la merma sustancial de agua, tanto en las distintas cuencas hídricas como en los diques, ríos y arroyos de la provincia y al evidente déficit de precipitaciones durante los últimos seis meses”, plasma el instrumento.

Entre los productores agropecuarios, la sequía generó millonarias pérdidas, puso en jaque la demanda laboral y golpeó a toda la economía regional. Ya van dos temporadas con falta de precipitaciones en las zonas norte, este y sur de Salta.

En la capital salteña, la semana pasada, el Ente Regulador de los Servicios Públicos (Enresp) autorizó a Aguas del Norte a limitar el recurso en casi 80 barrios de la capital y del área metropolitana, entre las 8 y las 22. Sin embargo, desde el Gobierno aseguraron que por “el momento” harán un control para evitar el derroche, aunque no descartaron futuras restricciones.

Los motivos

El 27 de mayo pasado la Secretaría de Recursos Hídricos emitió la resolución 142 que fue el disparador para oficializar la emergencia, ante la carencia de agua en la provincia. En el texto se señala que la disposición no implica diferimientos o rebajas en tasas, impuestos, canon o cualquier otra obligación.

Al conocer que Aguas del Norte había logrado la facultad de limitar el uso de agua en los barrios, el defensor del Pueblo de Salta, Alvaro Ulloa, pidió al Enresp que no se cobre en los domicilios con restricción y que se informe a los usuarios los alcances y el tiempo de la restricción.

Si bien el Marco Regulatorio de Agua Potable de la Provincia permite a Aguas del Norte “limitar” el uso del agua entre las 8 y las 22, entre el primero de julio y el 31 de diciembre de cada año, el Ente aprobó que se adelantará el período desde hace una semana.

En escuelas

“La falta del recurso hídrico incide en la prestación de los servicios básicos esenciales como el suministro de agua potable en las distintas comunidades, establecimientos educativos y grandes centros urbanos, como así también en la producción agrícola - ganadera”, admite el decreto que lleva la firma de Urtubey y todo el gabinete.

Esteban Isasmedi, presidente de Aguas del Norte, había detallado que las fuentes superficiales tienen un nivel del 25% menos que el 2012. Sin embargo, el 30% depende de ese acuífero, y el 70% tienen abastecimiento subterráneo.

Con la declaración de emergencia hídrica, el Gobierno considera “imperioso instrumentar medidas de carácter urgente, con el objeto de racionalizar el uso del agua”. Además, deben hacer más eficientes las captaciones y promover la inmediata toma de conciencia de todos los habitantes acerca de las graves consecuencias que provoca la escasez de agua”.

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