Una estudiante paraguaya traída casualmente desde el Instituto Balseiro, fue la encargada -con un discurso libreteado y leído- quién avergonzó a las autoridades paraguayas para defender la propuesta unilateral argentina de instalar una planta de uranio en Formosa, durante la audiencia pública desarrollada en esa ciudad. Criticó además la falta de formación científica en Paraguay.
Se trata de Pamela Machaín, estudiante del Instituto Balseiro, que es una institución ligada a la Comisión Nacional de Energía Atómica. La joven defendió el polémico proyecto argentino contando su experiencia académica. Básicamente, dijo que es necesario este tipo de lugares que fortalezcan las ciencias.
Machaín estudia Licenciatura en Física, contó durante la audiencia en salón Galón G de la Costanera de Formosa. "Empecé en la Universidad Nacional de Asunción, pero trabajé al mismo tiempo, lo que hace que en Paraguay estudiar ciencias sea muy difícil", subrayó.
Años después obtuvo una beca en el mencionado instituto, y entonces logró estudiar exclusivamente, pero en Argentina. Reclamó a "la clase política" la necesidad de ofrecer oportunidad para no tener que migrar a otros países en la búsqueda de un mejor futuro.
Luego, dijo que es "normal" que por desconocimiento, se muestre resistencia a un proyecto científico de un país vecino. "Si existe voluntad política para que todos los paraguayos seamos iguales (?) muchos de los que estamos afuera volveríamos para hacer patria. Si esto sucede, estoy segura que no temeremos más los emprendimientos de los países vecinos", manifestó.
Durante la tarde de este martes, se desarrolló en Formosa una audiencia pública en la que se debate sobre el impacto ambiental de la Planta de Dióxido de Uranio, un proyecto de la empresa Dioxitek.
Se pretende instalar la planta a 20 kilómetros de Paraguay, lo que preocupa a los pobladores del departamento paraguayo de Ñeembucú, debido a que no están claros los efectos que podría traer a la vida y al ambiente.
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