El gobernador encargó un costoso spot para relanzar la campaña del “cordobesismo”

El mismo día que en Buenos Aires le reclamaba los fondos previsionales a la Nación, en Córdoba -bajo la dirección del publicista Ramiro Agulla- se rodaba una nueva propaganda oficialista que incluyó un gran despliegue de actores en distintos puntos de la ciudad.
Mientras en Buenos Aires el propio gobernador José Manuel de la Sota reclamaba a la Nación una deuda de $1.040 millones por fondos previsionales no girados en 2011, el Gobierno de la provincia desplegaba simultáneamente en la capital cordobesa una espectacular producción para una nueva propaganda televisiva.

El costoso rodaje que se denomina “Beso a Beso”, se grabó en dos jornadas y tuvo como escenarios distintos puntos de la ciudad: el Panal, el puente del Bicentenario, las escalinatas del Parque Sarmiento y la avenida Yrigoyen que, durante el horario pico del lunes pasado, permaneció cortada por más de cinco horas generando un terrible caos vehicular. También se filmó frente a la Nueva Terminal de Ómnibus donde además se pintó un gran mural con la leyenda del “cordobesismo”, concepto que tras haber quedado guardado durante algunos meses ahora fue desempolvado.

El despliegue para la puesta en escena incluyó a más de 50 extras cordobeses todos loockeados (en su mayoría jóvenes vestidos con ropa de mucho color y algunos disfrazados, en bicicletas y patines), tecnología de última generación en la filmación, cuadriciclos, un colectivo de la empresa Coniferal, y no faltaron las alas gigantes de ángel que ya fueron utilizadas en la propaganda del Boleto Educativo. Según describieron quienes participaron del montaje, el spot tuvo características cinematográficas de alto nivel y calidad, y fue dirigido por unos 30 productores porteños bajo la supervisión de Ramiro Agulla, el reconocido publicita que acompaña a De la Sota desde la campaña electoral. Sólo para referenciar el alto costo que demanda cada corto publicitario que realiza este gobierno, basta mencionar -por ejemplo- que a cada extra que participó de “Beso a beso” se le pagó 500 pesos por un contrato de ocho horas y 60 por cada hora extra (se estima que el final a abonar será de mil pesos cada uno aproximadamente). Y en ese sentido la paradoja se plantea cuando, por un lado, el Gobernador reclama dinero a la Nación, ajusta jubilaciones y aplica una nueva “tasa” a los combustibles para recaudar mayores fondos; mientras que por el otro se gasta millones de pesos en publicitar cada acción y programa de gobierno. Y lo hace no sólo en los medios locales sino que sus spots y comunicados se difunden también en los canales y diarios porteños.

Cabe señalar que ya la propia campaña electoral que desarrolló De la Sota llamó la atención a más de uno por la fuerte inversión realizada en materia publicitaria, tendencia que se acrecentó una vez desembarcado en la administración provincial.

Además, casi como un sello de esta gestión en materia comunicacional, cada acto, anuncio o recorrido que el Gobernador hace por la ciudad o la provincia se convierte rápidamente en el escenario donde se realiza un mini rodaje televisivo que luego se transforma en un nuevo spot publicitario.

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