"Les pido cordura y que nos ayuden". Ese fue el mensaje que envió ayer el gobernador José Alperovich a los autoconvocados de la sanidad, horas después de que la Policía, por una disposición judicial, procediera a reabrir las puertas de los hospitales por la fuerza, que ayer permanecieron cerradas por decisión de los profesionales.
La liberación de los accesos a los hospitales surgió a raíz de una presentación realizada por el gremio de ATSA, que conduce René Ramírez, para que se garantice el derecho a trabajar de los afiliados a esa organización que no están plegados al movimiento de los autoconvocados. El Gobierno también se movió en el mismo sentido.
Al respecto, Alperovich expresó: "Así como hay gente que tiene derecho a no trabajar, a hacer una huelga, también hay gente que quiere trabajar".
"¿Si están cerradas la puertas, dónde está garantizada la salud?", se preguntó el mandatario tucumano, tras lo cual aclaró que "la Fiscalía dijo que la obligación de la policía es que mantengan abiertos los hospitales".

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