Un grupo de mujeres de policías protesta con una carpa en el hall.
La Gobernación neuquina recibió el anochecer con una postal diferente. Después de horas de máxima tensión, un grupo de mujeres terminó acampando en el hall de la Casa de Gobierno. Se trata de esposas e hijos de policías que ocuparon desde las 15 el sector de entrada, para exigir que “se terminen la persecución y el abuso laboral a los efectivos” por parte de la cúpula policial, luego del conflicto que se desencadenó por la intención de crear un sindicato en la provincia.
Son aproximadamente 30 mujeres que se turnan para mantener la ocupación, pasando a través de la ventana tras el cierre de las puertas principales del edificio, donde se reforzó la seguridad. Allí adentro armaron un par de carpas para pasar la noche.
Glenda Novoa, una de las ocupantes, denunció que no les permiten usar el baño a pesar de que en el lugar se encuentran embarazadas y niños. “Nos dieron una botella de lavandina cortada a la mitad para que hagamos pis ahí”, sostuvo, y dijo que cuando una de las mujeres quiso pasar al baño, por la tarde, un comisario “la zamarreó y le dejó el brazo marcado”.
Novoa aseguró que resistirán hasta ser atendidas por el gobernador Jorge Sapag, luego de que ayer tuvieran una charla con el subsecretario de Seguridad, Gustavo Pereyra, cuando “no se llegó a nada”. Y agregó: “Queremos garantías de que se van a terminar las persecuciones a nuestros maridos”.
Sobre la vereda de la Gobernación y en la plaza Roca dispusieron otras carpas, donde integrantes del Sindicato de Policía Penitenciaria (Sinpope) deciden las acciones a seguir. Para hoy se espera que llegue gente de Zapala y Cutral Co para respaldar el reclamo.
Julio Almeira, secretario de seccional del gremio, exigió que se cumplan los acuerdos, al tiempo que afirmó que van a continuar en el lugar hasta tener respuesta.

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