El glaciar volvió a desprender grandes masas de hielo

El glaciar volvió a desprender grandes masas de hielo
Como se preveía, aunque sin proceso de ruptura, el Perito Moreno brindó un espectáculo con grandes desprendimientos. Incluso se formó un túnel que terminó de caer en el mediodía de ayer.
Todo marchó de acuerdo a lo previsto. Desde que hace poco más de una semana el agua comenzó a moldear el túnel, se esperaban desprendimientos no habituales en el frente del glaciar.

Durante el fin de semana las caídas de grandes pedazos de hielo fueron más continuas y, conjugadas con jornadas de sol y leve viento, el disfrute de los turistas y algunos locales fue de la misma medida.

Lo ocurrido el fin de semana fue lo adelantado en un artículo de La Opinión Austral días atrás, en el que se explicó la aclaración de la intendenta del parque Los Glaciares Nora Martín. La funcionaria detalló que lo que había sido anunciado periodísticamente como el “cierre del glaciar”, no se correspondía con la realidad, porque el agua siguió pasando por debajo del nivel superficial.

La explicación de la jefa del parque descartó la denominada “ruptura”, aunque al mismo tiempo se supo que igual habría desprendimientos notables y hasta el armado de un túnel de hielo, similar a cuando el glaciar hace su espectáculo mundialmente conocido.

En El Calafate aún no se le encuentra un término adecuado para nombrar a este nuevo proceso. Medios locales comenzaron a utilizar “mini ruptura” o “ruptura exprés”. Hasta en la Secretaría de Turismo del municipio intentan buscar un nombre que “pegue” ante la posibilidad que vuelva a ocurrir y así favorecer la promoción turística.

Lo concreto es que ayer lunes al mediodía el túnel se cayó. Era más chico que en las rupturas, pero su desplome igual originó aplausos, gritos y exclamaciones de todo tipo. Es que aunque no haya existido una carga de hielo semejante, por ejemplo, a la última ruptura de marzo del 2012, que varias toneladas de hielo caigan de más de 20 metros de altura hace a un espectáculo que difícilmente los turistas puedan volver a ver y sentir.

El cerrado estruendo que late en el natural anfiteatro donde se formó el glaciar, entre cerros y frente a pasarelas para el espectador, despierta sensaciones de todo tipo en los paseantes.

Para los habitantes calafatenses que vieron más de una ruptura, lo del fin de semana fue algo sin mucha importancia.

Si bien durante el sábado y domingo hubo una gran afluencia de visitantes a ese sector del parque nacional, esta vez no hubo operativos especiales, largas caravanas de vehículo, refuerzos de vuelos, ni transmisiones especiales de medios de comunicación.

Los turistas nacionales e internacionales fueron testigos casuales. Al momento de contratar sus vacaciones, varios meses atrás, nadie podía predecir la cantidad y variedad de desprendimientos con túnel incluido.

Durante el fin de semana, El Calafate tuvo una ocupación hotelera cercana al 75 por ciento, algo que se le atribuye al normal comportamiento turístico de estos días, ya que no hubo promoción de los desprendimientos del glaciar.

Sábado y domingo fueron días en los que las torres de hielo cercanas al túnel se cayeron al agua, generando ese sonido parecido a una explosión, con trozos de hielo y agua que saltan ante el impacto para luego volver a caer a ese brazo del lago Argentino.

El túnel se fue desarmando de adelante hacia atrás. Fue de a poco, hasta quedar una parte trasera que cayó ayer lunes al mediodía. Una empleada de la empresa Hielo y Aventura alcanzó a tomar la imagen que ilustra este artículo.

“Mery” se encontraba en una embarcación que navega el brazo Rico, realizando un paseo que obtiene otra vista del glaciar. Quien se posa sobre las pasarelas, divisa el catamarán detrás del túnel, una opción privilegiada para ver la última caída.

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