Si bien el Frente para la Victoria (FpV) de Almirante Brown logró imponer su número en el Concejo Deliberante para aprobar la Rendición de Cuentas de 2012 presentada por el Ejecutivo que comanda Darío Giustozzi, fue imposible no escuchar los cuestionamientos de la oposición.
En el proyecto aprobado se establece que hubo gastos por 869 millones de pesos, mientras que lo presupuestado era de 629 millones. “Los concejales sancionaron la ordenanza sin haber recibido informe alguno de las secretarías que detalle el alcance o no de las metas establecidas o copia de los decretos que firma el intendente para reasignar partidas, porque en este municipio, el jefe comunal dispone de amplios poderes para hacerlo”, explicaron.
“A pesar de la grave situación que atraviesa el distrito en materia de seguridad, salud, obras sanitarias y de viviendas, el jefe comunal optó por retener algunos recursos para exhibir un superávit de 180 millones de pesos”, opinaron desde la oposición.
LA PUBLICIDAD SIEMPRE ESTÁ PRESENTE. Un gasto que siempre es criticado a Darío Giustozzi es la publicidad que hace de sus actos y de las actividades de su gobierno. La partida en publicidad creció el 442 por ciento. De habérsele asignado unos 2,4 millones de pesos pasó a más 14 millones.
"El presupuesto general creció un 40 por ciento, pero el de seguridad disminuyó en más del 15 por ciento", precisó el concejal José María Fernández (Coalición Cívica), quien cuestionó cuáles son las verdaderas prioridades de Giustozzi.
Sergio Guerrieri, concejal de la UCR, quien junto a Fernández rechazaron la rendición, hizo hincapié en la disminución de presupuesto del área social, como ser el caso de la Unidad de Fortalecimiento Familiar, al que se le redujo en más de 200 mil pesos.
"El incremento del gasto no lo vemos reflejado en la calle, a pesar de las profundas necesidades sanitarias y ambientales que padece nuestro distrito", concluyó Guerrierii.
Sin embargo, una vez más la amplia mayoría kirchnerista logró imponer su número para aprobar la Rendición de Cuentas 2012.

Comentá la nota