Giuliano: "Al socialismo se le acabó la pasión"

En 2009 se convirtió en una de las voces más escuchadas en contra de la inseguridad, justo lo que más declamaba la sociedad. Así, este abogado rosarino sedujo al electorado y fue una de las sorpresas de las últimas elecciones. Diego Giuliano irrumpió en la arena política sin previo aviso, accedió a una banca en el Concejo y ahora aspira a la Intendencia. A un año de haber jurado como concejal, hace su balance.
—Usted dio una sorpresa electoral y se convirtió en concejal, ¿qué balance hace a un año de haber asumido?

—El vaso está por la mitad, si lo veo medio lleno digo que hay cambios que ya se ven: impusimos en la agenda de (Miguel) Lifschitz la seguridad y dejamos en evidencia el descontrol del corralón municipal y de la Dirección de Tránsito. Si lo veo medio vacío le digo, me gustaría poder cambiar más profundamente el gobierno local, integrando la ciudad y modernizándola.

—¿Desde la Intendencia?

—Sí, está claro que los cambios importantes de la ciudad necesitan una Municipalidad comprometida y humanizada. Acabo de leer que un estudio científico indica que la pasión dura cuatro años... ¡y la gestión municipal lleva veinte! Al socialismo se le acabó la pasión hace rato. Es momento de tener una alternativa. Hay que oxigenar los proyectos y los elencos.

—¿Ya tiene los equipos como para semejante tarea?

—Sí, la ciudad se va a relanzar con un nuevo equipo. Buena parte del trabajo de este año fue construirlo por dos vías: la formación de nuestra gente con Acep, la Fundación Konrad Adenauer y las universidades; y con "Rosario está linda, hagámosla feliz", que reunió equipos nuestros con los de Osvaldo Miatello, Laura Weskamp, Germán Mastrocola, Agapito Blanco y Gustavo Gerosa.

—¿Siguen trabajando juntos?

—Sí, claro. Creo que es una experiencia innovadora. Rosario necesita pluralidad para resolver sus problemas. La gente nos pide en todas partes que dialoguemos y tiene razón, con la autosuficiencia partidaria no alcanza.

—¿Le duele que la GUM no haya ido a las comisarías?

—El intendente insiste con una Guardia Urbana cuyo rol se superpone con otros del propio municipio. Un gasto superpuesto. Lo bueno es que a raíz de nuestra propuesta, toda la ciudad debatió sobre este tema y cambiamos la agenda municipal. Sigo pensando que lo mejor es que la GUM cumpla tareas administrativas para que la verdadera policía aumente el patrullaje en la ciudad. Me consuela saber que la GUM está mas activa después de esta discusión.

—¿Cómo ve el escenario electoral de la ciudad?

—En el peronismo hay dos actitudes, un grupo que busca repetir figuras y alianzas que ya fueron derrotadas por el socialismo y nosotros, que estamos ofreciendo una renovación. Enfrente, no me quiero meter mucho, pero "sordos ruidos oír se dejan"...

—A nivel personal, ¿en qué cambió su vida a partir de ser una figura pública?

—Ser profesor trajo este compromiso, durante muchos años dije a mis alumnos que la política era importante, que transforma la sociedad, y siempre les pedí que participaran, porque si ellos no se metían, la política sí se metía con ellos. Un día, después de tantas veces de tomar asistencia, me pidieron que el "presente" lo diera yo. Y lo dí. Por eso un grupo de ex alumnos me hizo el primer afiche de campaña que decía "Diego Giuliano: presente". Fue emocionante.

—¿Cómo se imagina la Rosario que viene?

—Quisiera un gobierno municipal más humano, más cercano, comprometido con la seguridad, la prevención de adicciones y la calidad de los servicios públicos. Un gobierno que en lugar de soñar con Barcelona y despertarse en Rosario, tenga siempre los pies sobre esta tierra.

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