Los gitanos de Salta se defienden de la xenofobia

Los gitanos de Salta se defienden de la xenofobia
Hoy, cuatro décadas después del arribo de la comunidad, mucha gente sigue discriminándolos.

El barrio Santa Victoria fue uno de los puntos elegidos por la comunidad gitana que se instaló en esta capital hace más de 40 años, “cuando estos terrenos eran descampados”, dijeron sus integrantes a El Tribuno.

Tardó muy poco tiempo en llegar la discriminación hacia ellos, quienes fueron tratados de estafadores y como una amenaza constante en la sociedad, debido a sus supuestos poderes para maldecir a quienes se atrevan a no cooperar.

Hoy, cuatro décadas después, lamentablemente siguen siendo tratados de la misma manera por mucha gente.

“Algunas cosas cambiaron y otras no. Hay personas que sí nos discriminan por no ser civiles”, aseguraron los miembros de la familia Juan, cuyo apellido es el único radicado en esta capital.

Los integrantes de la comunidad tratan de civiles o criollos al resto de la población y se diferencian por hablar entre ellos en el idioma de Hungría, lugar de donde llegaron sus antepasados.

“Mucha gente denuncia mentiras y no sé qué es lo que quieren. Nosotros no somos personas malas. Es más, a mucha gente criolla la hemos ayudado cuando pudimos hacerlo”, contaron.

Al respecto, Laura, una joven gitanas, dijo que una vecina, identificada como Claudia Albarracín, la denunció hace aproximadamente un mes por un hecho de violencia.

“Esta persona ingresó a mi casa a los gritos y me agarró sin motivo alguno. Después dijo que junto a mi prima Sofía la golpeamos. Eso es mentira porque ese día mi prima no estaba en mi casa y yo si me defendí cuando ella me atacó y la insultó a mi mamá, quien recién había llegado todo dolorida del hospital, luego de una enfermedad muy grave que tuvo”.

Tiempo atrás, en abril de 2012, Sofía sufrió la desfiguración de su rostro por parte de Diego Escobar, en una disputa de terrenos, que casi termina con la vida de la joven, que por ese entonces tenía 33 años.

El corte se lo hizo con un cuchillo tipo sierrita -según consta en la denuncia policial-, el hecho ocurrió en la intersección de los pasajes Santa Victoria y La Poma, cuando la joven había salido a la vía pública a buscar al mayor de sus dos hijos, José Armando.

“Ese hombre quiere quedarse con toda la propiedad y me quiere matar”, sentenció la agredida, quien debió ser trasladada al hospital San Bernardo, donde se le practicó una microcirugía facial.

Pocos meses después del hecho, la propia víctima le confió a este matutino que se sintió discriminada por la Justicia por ser integrante de la comunidad gitana.

“Me discriminan porque soy gitana y nadie me escucha. Sobre todo soy mujer y madre. Necesito que la ley se cumpla. Este hombre no amenaza en vano. El cumple sus amenazas. Me cortó el rostro con salvajismo y las secuelas me quedarán por más cirugías que me haga”, finalizó la mujer, quien llegará a un juicio contra Escobar próximamente a raíz del ataque.

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