Después de sostener durante meses que la Seguridad era responsabilidad exclusiva de la Provincia y de cuestionar la eficiencia de las policías municipales, el Gobierno de Lunghi adhirió al decreto del Gobernador. Lo hizo acuciado por la escalada delictiva pero también como parte de un acuerdo con quien se perfila como candidato presidencial.
Hasta hace meses nomás, el gobierno de Miguel Lunghi reproducía los argumentos del senador radical y ex funcionario de la gestión, Carlos Fernández. El hombre de Tandil que encabeza a los senadores radicales asegura que la Policía Local es una “máquina de voltear intendentes” y que la nueva estructura agrava aún más el aparato delictivo que tiene componente a la misma fuerza policial.
Pero en las últimas semanas, las críticas se canjearon por cuestionamientos menores, como el del presupuesto, y terminaron ayer con una adhesión que no es menor porque es la primera proveniente de un municipio administrado por el radical. De ahí la importancia que le dio el gobernador Scioli a la misión. Lunghi puede marcar una tendencia entre sus pares colorados. Y Scioli está preocupado por sostener su decreto.
A los negocios políticos que dieron el marco a este cambio de postura habrá que sumarles también las estadísticas delictivas que le restaron margen de maniobra al Intendente. Como no había pasado nunca, desde que se empezó a discutir el tema, las tapas de los diarios de Tandil se llenaron de asaltos y otros hechos delictivos. Lunghi demostró que es incapaz de intervenir en la dinámica interna de la Bonaerense de su distrito. Y que los millones invertidos en cámaras, botones y otras menudencias tecnológicas de poco sirven para combatir el delito real.
El discurso de la responsabilidad provincial que quedaba demasiado chico a Lunghi y terminó cediendo a lo que Fernández caracteriza como “máquina de voltear intendentes”.
La decisión marca un distanciamiento con Fernández quien insiste en sus recorridos provinciales con la ineficiencia de la nueva fuerza policial. Al menos debilita notablemente a Fernández, quien ni siquiera en su distrito pudo consolidar la postura del bloque radical de senadores. Es cierto que el discurso de Fernández también fue cambiando en los últimos tiempos.
“La nueva ley no es eficiente”, insiste por estos días el senador provincial. "Parece poco serio plantear que estamos en condiciones de crear un nuevo cuerpo policial de 15.000 hombres, si no se puede sostener lo que está en funcionamiento", insistió.

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