Gimnasia regresó al trabajo ayer en el Socios Fundadores con la intención de afrontar la segunda parte de la Liga Nacional de basquetbol. Si bien no estuvo presente la totalidad del plantel, la novedad fue la incorporación del pivote cordobés Pablo Orlietti, de 22 años y 2,04 de altura.
Se suma a la mitad de la competencia al remplazar a Alejandro Reinick que no tuvo el nivel esperado, “ingresar en esta parte del torneo tiene sus ventajas y desventajas. Uno también tiene más tiempo para ver los partidos y ver cómo juegan los otros equipos, además entras con otra cabeza también”, comentó el jugador que recientemente tuvo una operación en el hombro, “estoy muy bien y en ningún momento paré, siempre estuve entrenando. Lo único que me hace falta es agarrar ritmo de juego y sumar partidos, pero físicamente bien”.
Sobre las expectativas que tiene con el plantel enfatizó, “creo que el equipo está muy bien, más allá de que esté en un décimo puesto, que me parece que es sólo un disfraz, porque hay medio o un punto de diferencia entre la mayoría de los equipos. No está nada definido porque ganas dos partidos y trepas al quinto lugar. Así que me sedujo por ese lado, porque es un gran equipo y hay grandes cosas por pelear”.
Otro de los puntos salientes de la este entrenamiento fue la presencia del base Diego Ciorciari, que se recuperó de un desgarro que le impidió jugar los últimos cotejos del año pasado, mientras que hay optimismo en que el ala-pivote Roberto Gabini pueda comenzar a entrenar en poco tiempo y jugar oficialmente el próximo mes.
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