Lanús y el Lobo jugaron un partidazo, al que solo le faltó el gol por culpa de los arqueros
¡Quién dijo que un 0-0 es aburrido! A priori, si a uno le preguntan como salió el partido y dice 0-0, la respuesta será: ¡qué plomazo! Pero lo ocurrido ayer en La Fortaleza estuvo alejado de esa creencia. Lanús y Gimnasia mostraron buen juego de ataque, defensas sólidas, que no es necesario jugar al pelotazo y se puede llegar con la pelota al piso y.... dos excelentes arqueros. Fernando Monetti y Agustín Marchesín aguantaron con sus manos que su valla no caiga y son los responsables de que solo su equipo sumara un punto. El granate empató tras cinco triunfos al hilo, mientras que el Lobo sumó el segundo empate consecutivo, y elevó a siete las fechas sin poder ganar. Fue un partido frenético, sobre todo en el complemento. De golpe por golpe. Con jugadas increíbles de gol que solo por la destreza de los arqueros no terminaron en gol. Pareció estar mejor parado Lanús, que arrancó jugando con más firmeza mientras Gimnasia aguantaba la embestida. A veces de manera poco ortodoxa pero la dupla Barsottini-Blengio despejaba todo peligro. De a poco los dirigidos de Troglio se acomodaron al partido y al clima. Cambiaron el aire y se plantaron en mitad de cancha con más firmeza y desde allí salieron rápido. El calor jugó un papel preponderante y por eso la mejor opción fue pegarle desde afuera. Somoza probó a Monetti; Licht y Mussis a Marchesín. Ambos jugaban muy tácticamente sabiendo mucho del otro, y lo hacían lejos de los arcos. Está claro que la visita apostó a la marca y el contragolpe y con mucha actitud y predisposición hasta pudo llevarse el premio mayor de La Fortaleza. Uno x unoA Lanús, que apuesta todo a la Sudamericana, donde acaricia la final, le costó romper el cero por el cerco que le tendió el Lobo, y cuando rompió el mismo se encontró con un Monetti estupendo ayer. Con los minutos, Lanús comenzó a sentir el cansancio de aquellos jugadores que jugaron por la Copa el jueves, el calor y la presión de su gente que pedía a gritos los tres puntos. Pero chocó una y otra vez con un sólido bloque defensivo albiazul. El Grana quedaba mal parado y el Lobo salía rápido, lo tuvo a los 41 con una contra de Mussis que Pereyra definió mal, y un minuto después fue Maxi Meza quien pudo haber abierto el marcador. Pero sería el local que cerraría la etapa con una chance importante. Sobre los 46 tras un centro pasado de Ayala, cabeceó Blanco pero el Mono Monetti arqueándose en el aire interceptó de manera espectacular la pelota. El segundo tiempo fue otra cosa. Lanús salió con todo desde el primer minuto y acorraló a Gimnasia. Y eso le dio emoción al partido: a los 3’, Blanco falló en la definición, tras pase de Silva, con el arco a su disposición. Con el ingreso de Lautaro Acosta, Lanús fue más incisivo en ataque, con mayor participación de Santiago Silva, quien a los 13 mandó el centro que bajó Acosta en el punto penal para Ortiz, pero Monetti ahogó el grito de gol del volante. Gimnasia superó el envión de un Lanús decidido, que propició espacios, y de contraataque, con Mussis como salida, se arrimó al área rival. A los 23, el ingresado Javier Mendoza tuvo la apertura del marcador, pero su remate pegó en el palo derecho del arco de Marchesín. Sobre el final, Lanús contó con cuatro delanteros en cancha (Silva, Acosta, Lucas Melano y Blanco), pero no quebró la resistencia de Monetti quien tapó un fuerte remate de cabeza de Goltz, tras un tiro de esquina. En tanto, Gimnasia respondió con el disparo de Meza que se fue por arriba del travesaño. Así, el Lobo se probó ante un candidato, que está vivo.
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