Con la gran victoria que consiguió el viernes frente a Libertad, quedó plenamente comprobado que Gimnasia, en menor o mayor medida, funciona y se siente muy bien en el Socios Fundadores (lleva un récord de 15-2), por tal motivo esta noche desea agigantar ese momento cuando reciba a Quimsa de Santiago del Estero.
Repitió eficacia jugando ante sus simpatizantes, logró una rápida recuperación tras la humillante derrota en Capital frente a Obras, mostró un solvente y categórico cierre para crear un apabullante éxito, y se dio el inicio oficial a la cuarta etapa de Marcos Nóbile en el club.
Tuvo momentos defensivos muy buenos y con diferentes argumentos llevó el partido palo a palo, pero en la última parte del último cuarto se destapó y abrió la oposición con aciertos de tres –sobresalieron Diego Ciorciari (6 de 8 desde ese lugar) y Mariano Byró-, y fructificó al máximo la “calentura” del rival –le cobraron un par de técnicos- para producir diferencias que terminaron de sentenciar el enfrentamiento.
Con este halago se posiciona con expectación, porque quedó 2 puntos arriba de la zona de play-off de descenso y solo 1 abajo de los ocho mejores, donde quiere terminar al cabo de la fase regular. Pero para alcanzarlo tendrá que seguir ganado en casa y festejar afuera indefectiblemente (le quedan 6 partidos en esa condición), porque de lo contrario resultará muy difícil.
Hoy tendrá un exigente compromiso ante Quimsa, que no tuvo acción el viernes porque postergó el partido ante Lanús que está jugando la Liga de Las Américas. El plantel santiagueño es dirigido por Fabio Demti y la última inicial fue con Nicolás Aguirre, Javier Mojica, Jimmy Baxter, Diego Lo Grippo y James Williams, alternando con Damián Tintorelli, Eduardo Villares, Sebastián Vega, Juan Pablo Cantero y Gabriel Deck.
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