El gobernador Gildo Insfrán en el operativo "Por Nuestra Gente Todo" celebrado en el populoso barrio San Miguel, vestido con remera rosadita cargó contra la movilización del 8N que movilizó más de un millar de personas entre Formosa capital y Clorinda. "Yo les había advertido que iban a desinformar a la ciudadanía, que iban a confundir y a calentar la calle.
"Yo ya les había advertido que hay un plan premeditado para tratar de desinformar a la ciudadanía, para tratar de desmoralizar al pueblo, porque los pueblos tristes no vencen, también les decía que tengamos cuidado porque iban a calentar la calle. ¿Que les estaba diciendo, les estaba diciendo esto que pasa ahora. Entonces la gente sale a calle, pero ellos no muestran la cara, es un movimiento sin líder, con distintas proclamas, de distintas índoles, pero sí: crean un malhumor? en la sociedad y esto es aprovechado", manifestó el primer mandatario provincial.
LA ENVIDIA NUNCA ES SANA
"Como contra restamos esto, ahora más que nunca tenemos que ser militantes de este proyecto, esto trae envidia y la envidia nunca es buena, nunca es sana, "la envidia es envidia" y nosotros a la envidia le tenemos que poner "voluntad, compromiso, alegría y amor" estos son los valores que van a dar el combustible necesario para tener la energía para hacer que este proyecto político se consolide.. y por un objetivo superior que es la grandeza de la patria y la felicidad del pueblo argentino", exclamó.
LA OPOSICIÓN ANTIPATRIA
Gildo Insfrán aparte de "la envidia y la acción desinformativa de los medios", también se despacho contra esa ?oposición de antipatria que -está operando- desde aquella época en que teníamos un pueblo feliz y una patria grande con Eva y Juan Domingo, hasta el 55 donde comenzaron a tratar de destruir todo el andamiaje de esa estructura nacional y popular·, y los vinculó con el golpe del 24 de marzo de 1976, con los 30 mil desaparecidos, con Martínez de Hoz y el estallido del 2001. Aseguró que "el 7D es importantísimo y tiene que ver con esto", se despachó.
LO MAS PREOCUPANTE
La contundencia de las manifestaciones en la provincia, le hicieron tomar nota del malhumor y los reclamos sociales y ya no pudo ignorarlos ni dejar de mencionarlos, pero lo más preocupante es que al final de su relato bajo línea de cómo contrarestarlos y no de cómo atenderlos y solucionarlos, porque la gente en las calles no pidió demasiado ni nada imposble: pidió respeto, que dejen de mentir, de robar, de pisotear la justicia y las instituciones, que abandonen la soberbia, el mesianismo, que respeten las constituciones y la leyes, un poco mas de seguridad, de decencia administrativa y un poco más de democracia. ¿Será mucho pedir o imposible de cumplir?. ¿Harán falta otros cacerolazos, para que escuchen?. El tiempo dirá.

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