El intendente Gilberto Alegre brindó este viernes el tradicional mensaje anual ante el Concejo Deliberante de General Villegas, donde enumeró las acciones realizadas durante el 2012 y las obras que se proyectan para el presente año. “sentimos la satisfacción del deber cumplido, pero no estamos satisfechos” confeso el intendente, Gilberto Alegre en su discurso.
También agrego que el trabajo de su gestión es comprometido y que no es reconocido por todos, lo que hace que muchos piensen que pueden hacerlo mejor utilizando el engaño y las falsas promesas: “Sabemos que no siempre lo logramos y a veces, lo que ofrecemos no satisface los que nos demandan, o no podemos dar respuestas porque lo que se nos pide no está en nuestras prioridades o bajo nuestra jurisdicción.
Pero todos deben tener la certeza que la buena fe guía nuestras acciones.Como todos los años, hoy también podemos afirmar, que nuestros logros son consecuencia de un cuidadoso manejo presupuestario”.
Durante su mensaje, el intendente detalló los logros de cada una de las áreas que componen el municipio, como la de Acción Social, Obras Públicas, salud, Cultura y educación, deportes, y de seguridad e inspección, entre otras.
De las cuales destaco que desde su gestión se viene trabajando en el tema de brindar soluciones al tema de viviendas, sea con recursos provinciales o locales, siendo estas realmente muy importantes.
“Con fondos municipales se construyeron 60 viviendas (50 de dos habitaciones y 10 de una habitación). Además se apoyó la construcción de 55 unidades habitacionales (37 de una habitación, y 17 de dos habitaciones) Muchas de estas últimas familias aportaron mano de obra y en algunos casos, materiales.
Con fondos del Instituto de la Vivienda, recursos municipales y de los adjudicatarios, construimos y entregamos 60 viviendas del Plan Compartir, y 24 destinadas a la policía comunal.
En uno de los párrafos resaltó “La mayoría de esas familias no hubieran podido iniciar la construcción de la casa propia sin la posibilidad brindada por esta gestión, de acceder a un terreno por un precio muy por debajo de los existentes en el mercado. En realidad esta política social no ha demandado grandes recursos del municipio, ya que el dinero aportado por los beneficiarios permite seguir adquiriendo tierras y financiando el proyecto.”
Al referirse a las obras públicas Alegre aseguró que “Muchos pensaron que algunas obras anunciadas eran producto de una campaña electoral, y que no se harían, y cumplimos. Hoy anunciamos otras. Las que dependen de esta gestión, tengan la absoluta certeza que se realizarán. Las obras que dependen de otras jurisdicciones, nos comprometemos a trabajar incansablemente para lograrlas.”
En el ultimo tramo de su exposición que da cuenta de lo realizado, y del proyecto para el presente Ejercicio, dijo: “sentimos la satisfacción del deber cumplido”. Mas, cuando sabemos que han quedado muchas actividades sin mencionar en este trabajo, como los apoyos a los talleres protegidos, a los comedores, a los hogares de día, el acompañamiento a los estudiantes secundarios del Partido en infinidad de actividades, o a los docentes ,en ese excelente trabajo que realizan en el programa de Actividades Científicas y Tecnológicas que involucran a todos los establecimientos educativos del Partido, o el acompañamiento realizado al Consejo Escolar para el desarrollo adecuado de sus actividades”
“Pero no estamos satisfechos”.
Por ultimo se refirió al desastre natural extremo que tuvieron que vivir los habitantes de Buenos Aires y La Plata.
En tal punto pidió que el pueblo debería exigir que todos los gobernantes que se unan para trabajar buscando solucionar rápidamente sus problemas y la sociedad no debería admitir que en estos momentos, alguien intente sacar rédito político de esta situación y tomo como ejemplo lo que hicieron Alfonsín y Cafiero en aquella Semana Santa, preguntando, ¿No sería mejor que los dirigentes políticos se unan y trabajen juntos aunque pertenezcan a distintas jurisdicciones y distintos partidos políticos?.
En sus párrafos, volvió a mencionar al periodismo, diciendo porque buena parte del periodismo no ayuda?, porque con sus cámaras llegan hasta las familias y muestra la tragedia y reclaman la inmediata solución.
“¿No comprenden que esa desolación que los rodea afecta a miles, que es imposible una respuesta inmediata para todos?”
“¿Qué provecho se puede sacar de una tragedia, y quién puede beneficiarse sobre las consecuencias de un desastre natural de esta envergadura?”
Todos, dirigentes políticos y periodistas deberíamos contribuir a mantener la calma.
Al desánimo y la tristeza de la gente debemos ofrecerles organización y esperanzas.
Esa es nuestra función como dirigentes, servir a la comunidad.
Quizás como aún estamos en Pascuas y emocionados e imbuidos por la personalidad de nuestro Papa Francisco, convenga recordar las palabras expresadas durante la ceremonia en que le fue colocado el Palio, y entregado el anillo del Pescador “…nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio”.
Y en su mensaje de Cuaresma expresó ”…poco a poco nos acostumbramos a oír y a ver, a través de los medios de comunicación, la crónica negra de la sociedad contemporánea , presentada casi con perverso regocijo, y también nos acostumbramos a tocarla y a sentirla a nuestro alrededor y en nuestra propia carne. El drama está en la calle, en el barrio, en nuestra casa y, por qué no, en nuestro corazón. Convivimos con la violencia que mata, que destruye familias……. Convivimos con la envidia, el odio, la calumnia, la mundanidad en nuestro corazón. El sufrimiento de inocentes y pacíficos no deja de abofetearnos; el desprecio a los derechos de las personas y de los pueblos más frágiles no nos son tan lejanos; el imperio del dinero con sus demoníacos efectos como la droga, la corrupción, la trata de personas incluso de niños junto con la miseria material y moral son moneda corriente. La destrucción del trabajo digno, las emigraciones dolorosas y la falta de futuro se unen también a esta sinfonía…...Los egoísmos más personales justificados, y no por ello más pequeños, la falta de valores éticos dentro de una sociedad que hace metástasis en las familias, en la convivencia de los barrios, pueblos y ciudades, nos hablan de nuestra limitación, de nuestra debilidad y de nuestra incapacidad para poder transformar esta lista innumerable de realidades destructoras.
La trampa de la impotencia nos lleva a pensar: ¿Tiene sentido tratar de cambiar todo esto? ¿Podemos hacer algo frente a esta situación? ¿Vale la pena intentarlo?”
Nosotros creemos que sí, y por eso trabajamos, aunque seamos pocos. No bajemos los brazos ni la voz. No tengamos miedo.


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