Al mejor estilo Rudolph Giuliani, el intendente de Nueva York que popularizó la política de "mano dura", Daniel Giacomino prometió ayer "tolerancia cero" en Córdoba. Eso sí, a diferencia del norteamericano, el jefe comunal local no la usará contra el crimen organizado, sino para combatir la "venta ambulante en las calles de Córdoba".
Precisamente intentando hacer eso, la inspectora municipal Gisella Osorio fue agredida ayer por la esposa del dueño de un puesto ambulante de venta de anteojos. Cuando intentaba decomisar la mercadería, la mujer fue atacada a golpes de puños.
Giacomino volvió a mencionar ayer la idea de ordenar a parte de los vendedores ambulantes (los que tienen "carritos" autorizados tiempo atrás) en una feria en la plaza de la Intendencia. Luque precisó que esa alternativa no puede ser ofrecida a los que ofrecen productos ilegales o no cuentan con permiso alguno. "En esos casos, trabajaremos con Desarrollo Social municipal y de la Provincia para buscar otras alternativas de inserción social", dijo. También se armará un "observatorio del centro" con la Cámara de Comercio.

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