A la medianoche, las partes firmaron el acta compromiso / Hoy los ómnibus funcionarían con normalidad / El municipio prometió reparar los coches / La empresa traslada al 40% de los usuarios de transporte público de la ciudad: unas 150 mil personas.
Ese compromiso fue avalado personalmente por el intendente Daniel Giacomino, una de las exigencias de los delegados gremiales. En el escrito quedó sentada la propuesta de Tamse para encarar un plan de mantenimiento y reparación de la flota, que incluye el alquiler de un taller. En principio, Gregorio Galván, titular de la UTA, dijo que confiaban en el compromiso de Giacomino, pero dejó sujeto el levantamiento del paro a una asamblea que se realizaba esta madrugada en la punta de línea de barrio Mosconi.
El conflicto, que tuvo origen en el reclamo de los choferes por el mal estado de la flota, recién comenzó a destrabarse cerca de las 22 de anoche, cuando Giacomino se presentó en Trabajo.
En el ingreso, el intendente se mostró muy molesto por el paro que dejó a pie a miles de usuarios. En principio, Giacomino respaldó al secretario de Transporte municipal, Raúl Merino, quien había dicho que el conflicto tenía un trasfondo político por una pelea interna en el gremio de los choferes, la UTA.
"No voy a tirar más leña al fuego, tengo mi opinión sobre lo que han hecho estos muchachos", dijo Giacomino.
El paro. A las 9 de ayer, los corredores a cargo de Tamse dejaron de funcionar. Primero fueron las líneas 500 y 600, a las que se sumaron los corredores Rojo, Verde y las Transversales. La empresa municipal representa el 40 por ciento del total del sistema de transporte urbano.
La medida de fuerza fue fundamentada por los choferes en el mal estado de la flota, la falta de insumos y problemas en la infraestructura de la punta de línea de la empresa. "El predio está preparado para 70 ómnibus, y hoy hay más de 300. En el taller hay cinco fosas, cuando se necesitan muchas más", afirmó el delegado gremial Franco Gilaberte.
También rechazó la acusación de Merino, quien sostuvo que la medida de fuerza está motivada por la interna gremial. "Si fuera una interna gremial, que vaya Merino y pruebe los coches", disparó Gilaberte.
"Se compran repuestos o insumos de segunda, que no duran absolutamente nada", se quejó el delegado. Según la UTA, ayer había más de 60 unidades fuera de servicio en Tamse, lo que provocaba retrasos en las frecuencias y reclamos de los usuarios. La flota suma 278 coches.
"Todos los coches que salen a la calle están en buen estado, tienen la Inspección Técnica Vehicular (ITV) realizada", sostuvo Hugo Germán, presidente de la empresa. Agregó hay unas 30 unidades fuera de servicio.

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