Giaco tiene $ 140 millones “en juego” en el Concejo

Giaco tiene $ 140 millones “en juego” en el Concejo
Es una estimación modesta de cuánto quiere –y necesita– recaudar en 2011 el municipio con la suba de tasas incluida en la Tarifaria 2011. Hasta ahora, el Concejo Deliberante no la vota
En los últimos días fueron noticia las dificultades que tuvo Daniel Giacomino para lograr la primera –se concretó el jueves–de las dos aprobaciones a su Presupuesto 2011 en el Concejo Deliberante. Sin embargo, el derrotero de esa ordenanza (hasta ahora con final incierto) eclipsó el de otra, más vital aún: la Tarifaria 2011. Es con los aumentos de tasas y aranceles que allí se proponen que la intendencia pretende hacerse de una jugosa cuota de sus recursos corrientes para el próximo año: la suba prevista de inmobiliario –la más gravitante– y otros ajustes menores llevarían al menos 140 millones de pesos a las arcas municipales. Sin la sanción del Concejo Deliberante, los aumentos quedarán en la nada y, en consecuencia, esos millones pasarán a ser ciencia ficción.

A diferencia de lo que sucede con el Presupuesto, que si no es votado por los ediles el Ejecutivo puede “reconducir” el de este año y hasta gozar, de esa forma, de mayor libertad en la asignación de los fondos extra que ingresen por la inflación; en la Tarifaría sí se vuelve vital para el Ejecutivo el apoyo del Concejo. De hecho, trascendió que eso irá a buscar hoy al cuerpo el secretario de Economía, Gabriel Bermúdez, que junto con autoridades de Catastro expondrá ante los ediles los fundamentos técnicos de la suba de Inmuebles, y el impacto real que tendrá sobre las más de 400 mil propiedades que tributan esa tasa. Hasta el viernes, esa exposición era un reclamo unánime entre los bloques opositores, y la falta de precisiones una de las razones fundamentales para negarse a votar el proyecto.

Inmuebles. El grueso de recursos extra para el próximo año que aporta el proyecto de Tarifaria proviene de la suba de la tasa sobre inmuebles: se trata de alrededor de 100 millones de pesos, según la estimación del titular de la comisión de Hacienda del Concejo, el giacominista Juan Manuel Rodríguez. El concejal precisó que entre este y el próximo año, el Ejecutivo prevé percibir casi 200 millones de pesos más por esa tasa pero, aseguró, “96 millones vendrán del recupero de deuda”, vía una “agresiva política de combate a la evasión”.

El resto, unos 100 millones, son en su amplia mayoría (descontando el crecimiento vegetativo de la ciudad) efecto del aumento incluido en el proyecto que espera en el Concejo: una actualización del valor del metro construido, parámetro que juega en el cálculo de la valuación de cada inmueble; además de otros ajustes menores.

Según informó hasta ahora el municipio, para el contribuyente el impacto promediará el 20 por ciento (para las edificaciones categoría 3, el 65 por ciento del total), aunque según el valor de la vivienda puede trepar al 30 por ciento. En tanto, las edificaciones de mayor categoría (1 y 2) tendrán una suba superior, que en algunos casos llegará al 50 por ciento. Un ejemplo son los inmuebles categoría 1 industriales, a los que les tocará este último incremento. Además, los baldíos mayores a cinco mil metros cuadrados tendrán una fuerte actualización de tasa: irá de menor a mayor en función a la zona de la ciudad donde se ubiquen, impactando más fuerte en los countries, que duplicarán la alícuota (ver Baldíos…).

Otras subas. Además del incremento en inmuebles, la Tarifaria incluye un ajuste promedio del 20 al 30 por ciento de numerosos aranceles y tasas que cobra el municipio. Si no se aprueba, la pérdida de recaudación en estos rubros sería de, al menos, 40 millones de pesos. Ese número incluye unos 20 millones por la sobretasa de desagües que se cobra a cada contribuyente como un porcentaje sobre lo que paga de Inmobiliario, en el mismo cedulón. Fue creada en los años ’90 para recaudar dinero destinado a ampliar esa infraestructura en la ciudad, pero como tantos otros “fondos de afectación específica” terminó absorbida por gastos corrientes, especialmente salarios.

Otros ingresos que se achicarán a la fuerza sin suba son las tasas de actuación administrativa (unos 10 millones de pesos), la contribución que incide sobre la ocupación de espacios públicos (unos 6 millones de pesos; la pagan desde las mesas de los bares, hasta los cables de las empresas de servicio), la contribución que incide sobre los espectáculos públicos (2 millones) y otros aportes menores.

A contramano, los otros dos tributos fundamentales que cobra el municipio junto con Inmuebles (Comercio e industria y Automotores) podrán incrementarse fuerte aunque el Concejo rechace la Tarifaria. Los autos se van ajustando en forma regular, ya que el Ejecutivo toma como base de cálculo de la tasa la tabla de precios que utiliza la Provincia, elaborada por la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara). En tanto, la recaudación de Comercio e industria se mueve al ritmo de la suba de precios y el crecimiento de la economía, y la Tarifaría incluye sólo una suba de mínimos.

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