Más de 1.400 bidones de agua mineral fueron distribuidos ayer a vecinos de diferentes barrios caletenses por el municipio. Parte de ese stock fue fruto de la solidaridad que afloró en medio de la emergencia hídrica.
Es por ello que durante la mañana de ayer las cisternas ya habían comenzado a alcanzar un nivel óptimo y se esperaba que durante la noche se normalizara el suministro, al menos en la mayoría de los barrios.
Previamente, un gran cargamento de bidones de la empresa de agua mineral Ivess fue depositado en el sector de Casino de la Prefectura Naval donde más de 50 personas, entre funcionarios, municipales, cooperativistas y camioneros, colaboraron en la tarea.
La carga fue posteriormente distribuida casa por casa en los barrios que por esas horas se veían más complicados por el desabastecimiento, es decir aquellos donde el agua era inexistente desde hacía una semana.
En ese marco, vale destacar la colaboración de jóvenes pertenecientes al grupo de Exploradores del colegio San José Obrero, que junto al personal municipal recorrieron los barrios, entre ellos Rotary 23, General Paz, Güemes y Unión.
Por su parte una vecina del barrio Gobernador Gregores, que no sufrió la interrupción del servicio debido a que ese sector se abastece a través de Cañadón Quinta, extendió hacia la calle una manguera para que el resto de los vecinos pudiera llevar desde allí agua potable a sus hogares.
OTRA MARCHA DE PROTESTA
Por otra parte, una nueva convocatoria de vecinos se realizó en las primeras horas de la tarde en la plazoleta del Gorosito, aunque el número de manifestantes se vio visiblemente reducido en comparación con la protesta del miércoles, teniendo en cuenta que la mayoría de la población evaluaba que el martirio de varios días estaba a pocas horas de finalizar, al menos por esta semana.
Cabe mencionar que el supervisor de Escuelas Zona Norte, Emilio Aybar, anunció que las clases comenzarían el lunes, debido a la inminente necesidad de asear la totalidad de los establecimientos educativos.
Por otro lado, el municipio habilitó tanques en el barrio 3 de Febrero para que los vecinos pudieran proveerse y satisfacer necesidades mínimas.
Además, según trascendió, varios trabajadores del Hospital Zonal pidieron permiso para bañarse en el nosocomio, teniendo en cuenta que al igual que las clínicas esos lugares fueron constantemente abastecidos por camiones cisterna.
En tanto, algunas entidades bancarias cerraron sus puertas al público y otras solamente atendieron servicios básicos para jubilados y pensionados.
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