La gente pide respeto a las instituciones y terminar los enfrentamientos, afirma Alfonsín

Quiere exhibirse como aspirante presidencial serio, progresista y a la vez moderado. No es candidato, pero actúa como si lo fuera, tal vez como un modo de intentar crecer por fuera de la UCR y ganar credibilidad en la sociedad. “La gente pide respeto a las instituciones. No podemos discutir la ley. Para progresar debemos ser serios”, afirmó ayer Ricardo Alfonsín en su visita a NORTE.

Acompañado por el presidente de la UCR Luis Verdún y la dirigente Marita Barrios, el radical bonaerense dialogó con periodistas de este diario con la amplitud que solo limitaba su agenda: debía ir a la UNNE a recibir el doctorado honoris causa en nombre de su padre, Raúl Ricardo Alfonsín. Antes marcó “la necesidad de ponerle fin a una etapa de enfrentamientos, de crispación”.

Lo básico

Aunque dice que no es tiempo de hablar de candidaturas, asume esa pose, como intentando ubicarse en la contratara de Néstor y Cristina Kirchner. “Como país no vamos a salir adelante si es que no se dan dos condiciones básicas: primero, respetar las instituciones. ¿Por qué en términos relativos Uruguay y Chile -en términos relativos- y Brasil -en términos absolutos- reciben más inversiones? Porque son países más previsibles”.

Insistió en señalar que “un país que no respeta las instituciones, que cambia las reglas de juego, no es un país serio”. Y la otra condición que indica como requisito previo es “ la necesidad de terminar con estos niveles de confrontación y crispación tampoco podremos hacerlo. Lo dijo el general Perón: ‘a esto lo resolvemos entre todos o no lo arregla nadie’ y de política algo sabía. Parece que los muchachos se han olvidado un poco de él”.

El tema lo llevó a hablar del ex presidente Eduardo Duhalde, de quien cree que “sinceramente está trabajando para generar condiciones de gobernabilidad: me parece que puede hacer un aporte muy importante, aunque no sea candidato pero creo que puede ejercer una influencia muy importante sobre cierto sector de la política argentina”.

Hay atraso y estancamiento

Aun con indicadores que muestran la recuperación de la economía y mejoras en la situación social, Alfonsín afirma que “estamos en un periodo de atraso y estancamiento en la Argentina. ¿Qué es lo que nos hace suponer esto? Y no me refiero a este gobierno. Me refiero a un fenómeno que viene ocurriendo hace 40 años en nuestro país y la democracia no lo ha sabido resolver”.

“Hay 40 por ciento de trabajadores en negro, que ganan salarios que no les alcanza para vivir, que no tienen obra social. Tenemos un 30 por ciento de pobreza, si se la mide en función de estos indicadores. Si se utilizan otros indicadores hay dos tercios en la pobreza, cerca o amenazas por la pobreza. Tenemos 12 por ciento de indigentes”, señaló para fundamentar la posición.

Así remarcó que el principal problema que tiene la Argentina “es el estancamiento y su secuela, la pobreza” y que esa es también “la principal deuda que tiene la política con la sociedad. No hemos sido capaces de poner en marcha un proceso de desarrollo sostenido en el tiempo. El país no ha sido pensado en el mediano y largo plazo”.

Aunque reconoce como medidas acertadas la puesta en marcha de la asignación universal para la niñez, que llega a hijos de padres y madres desocupados o con empleo no registrado, afirmó que el gobierno lo puso en práctica porque en algún momento la oposición iba a convertir en ley algunas de las propuesta que tienen estado parlamentario.

En esa línea también ubica al plan de refinanciación de deudas de las provincias. “Es la oposición la que le está marcando la agenda al gobierno”, sostiene y critica que en esta gestión presidencial “se siguen con los patrones de acumulación de la riqueza de los años ‘90. Del total de la torta los trabajadores se llevan menos que en la época de (Carlos) Menem y menos que la época nuestra”.

Comentá la nota