El Ministerio de Asuntos Exteriores turco llamó ayer a consultas al embajador sueco en Ankara, Christer Asp, en protesta por la aprobación en el Parlamento sueco de una resolución que tilda de genocidio la matanza de armenios perpetrada en el Imperio Otomano en 1915. Asp aseguró que la decisión de Ankara no es vinculante para su gobierno.
El ministro de Relaciones Exteriores de Suecia, Carl Bildt, se distanció de la resolución, aprobada por una mayoría de sólo un voto en el Reichstag (Parlamento sueco) y que da luz verde a una investigación a cargo de historiadores. "Politizar la historia mediante votaciones en el Reichstag es todo menos constructivo", escribió el ministro en su blog.
Bildt expresó su preocupación porque la resolución sea utilizada por sectores antirreformistas en Turquía para detener el proceso de reconciliación entre turcos y armenios. El partido en el gobierno en Suecia, excepto cuatro de sus diputados, votó a favor de la moción de la oposición socialdemócrata que proponía calificar la masacre de genocidio. La iniciativa logró una mayoría muy ajustada.

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