Según había anunciado la Coordinadora de Trabajadores Ferroviarios, ayer al mediodía iban acortar las vías férreas en la estación de Avellaneda. Sin embargo, luego de corridas e incidentes, la protesta fue disuelta por los efectivos de la fuerza de seguridad. Reclamaban la reincorporación de los despedidos y el pase a planta permanente.
La convocatoria fue lanzada por la Coordinadora de Trabajadores Ferroviarios hace ya más de una semana. Según explicaron, el objetivo era que el comunicado llegara a las autoridades del Ministerio del Interior y Transporte a fin de lograr a una instancia de diálogo y evitar el corte.
“Esperamos que el Gobierno se signe a dialogar, estamos abiertos a las propuestas de ellos, pero si no quieren hablar con los trabajadores, (el ministro, Florencio) Randazzo va a ser él el que la vas a estar encabezando esto”, sostuvo a Política del Sur el delegado gremial Marcos Ferreyra minutos antes de las 13.
Si bien estaba previsto que la protesta – con la consecuente interrupción del servicio ferroviario de la línea Roca- comenzará a las 12, con la llegada de un mediador de la fuerza de seguridad (que tuvo a cargo el operativo) la espera se dilató casi dos horas más.
“Vino la delegación de Gendarmería a ver si ellos se podían comunicar con él (Randazzo), están de mediadores entre ellos y nosotros. Lo que pedimos es la reincorporación, tuvimos nueve meses de gestión con el Ministerio de Trabajo, donde lo único que conseguimos es que se haga con una lista negra con todas las personas que estábamos en la Coordinadora y la repartió a las empresas diciéndoles que esa gente no puede volver a trabajar en el ferrocarril”, detalló.
Ante la falta de respuestas, el primer paso fue manifestarse sobre la avenida Hipólito Yrigoyen al 300, donde cortaron la mano hacia Provincia. Allí permanecieron varios minutos más ante la mirada de medio centenar de gendarmes y otros tantos de la Policía Federal así como-en menor medida- de Prefectura.
Luego avanzaron hasta instalarse a la altura de la entrada de la estación ferroviaria, donde luego de una breve asamblea decidieron avanzar hacia las vías por una calle lateral. Y fue a partir de ese instante cuando comenzaron las corridas y se produjeron una serie de incidentes, que incluyeron golpes entre los integrantes de la fuerza y los ex empleados, todo ello con los trenes en funcionamiento.
“Somos trabajadores que cumplimos las mismas tareas que los compañeros de planta y cobramos menos de la mitad, venimos a reclamar y la respuesta es una paliza de parte de Gendarmería para los compañeros que hoy vinieron a hacer efectivo un legítimo reclamo”, expresó otro de los dirigentes luego de que la protesta se disolviera tras el “desalojo” de quienes llegaron hacia el objetivo e intentaron interrumpir la circulación.
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