Se trabajó durante tres horas recabando pruebas sobre presuntas irregularidades dentro de la institución que involucran a directivos y reclusos.
Los efectivos al mando del fiscal realizaron una exhaustiva búsqueda de pruebas que puedan ayudar a la investigación al esclarecimiento de las irregularidades que se darían en la cárcel en él último tiempo. Para eso se tomaron diferentes muestras y se habrían secuestrado algunos elementos.
Denuncias
Varias semanas atrás un recluso habría denunciado peleas clandestinas con apuestas, fugas arregladas, privilegios para los represores, negocios de drogas, prostitución y varias irregularidades más. A éstas, hay que sumarle en las últimas horas, una defraudación que alcanzaría los $300.000 y que estaría vinculada con el pago de los sueldos de los reos.
Por las denuncias, habrían sido separados de sus funciones dos directivos del penal. Lo curioso de ello, es que estos directivos habrían iniciado investigaciones para desbaratar las irregularidades.
Ante la gravedad de las denuncias, la Fiscalía Federal está llevando adelante una gigantesca investigación y en el día de ayer se ordenó entre otras medidas, el allanamiento a la prisión.
Pudo conocerse que luego de una ardua inspección, se habrían secuestrado computadoras que contendrían información vital que ayudaría al fiscal a avanzar en las investigaciones.
Los efectivos de Gendarmería se hicieron presentes cerca de las 12; en el lugar, desplegaron su equipo técnico y se procedió a la requisa de diferentes espacios, se registraron testimonios fotográficos de los lugares, documentación y sobre la información contenida en computadoras de algunas oficinas investigadas en las denuncias difundidas en las últimas semanas.
Se espera que con los elementos recabados, la investigación pueda avanzar en pos de esclarecer cómo sucedieron los hechos y quiénes son los responsables de las presuntas irregularidades que habrían venido teniendo lugar tras los muros del Servicio Penitenciario Federal de Colonia Pinto.
Comentá la nota