La empresa desmiente crisis financiera, pero reconoce despidos.
Al menos así lo afirmó ayer Armando Genco, que salió a aclarar que las obras serán construidas en el plazo pautado y que las "escasas" desvinculaciones de personal, se han producido porque las obras, como la ruta 7 ya han sido finalizadas en el tramo que les correspondió a la empresa.
Sin embargo, desde el Sindicato Unido de Obreros de la Construcción, su secretario general Fernando Anaya tiene otra versión. Según el dirigente sindical desde hace 30 días, en Genco han tomado la decisión de desvincular a unos 30 empleados, en tanto otros 20 han sido suspendidos. "Están desvinculando personal porque no los pueden mantener", remarcó Anaya.
El dirigente sindical también subrayó que Genco ha cumplido hasta el momento con todas las disposiciones legales que rige el convenio 7.675 de la construcción donde las liquidaciones se efectuaron según horas trabajadas, vacaciones y aguinaldo entre otros ítems.
Desde Genco, su directivo fue contundente: los empleados despedidos, que en total sumarán unos 25 colaboradores, pertenecían a la división de venta de autos de lujo. El motivo de la decisión fue el cierre en la importación del 90 por ciento de los modelos de alta gama que la firma comercializaba.
"Hemos achicado nuestra estructura comercial pero estamos saneados financieramente. En la actualidad tenemos en planta 300 trabajadores y un universo más ampliado de 100 familias más que también se relacionan comercialmente con nuestra firma. En cuanto a nuestra división de construcción tenemos muy pocos trabajadores que hemos desvinculado, pero ha sido porque las obras comprometidas las hemos finalizado, por ejemplo el caso de la ruta 7", señaló Genco. En cuanto al Pehuenche, las obras están ejecutándose normalmente.
El único freno podría desencadenarse por las bajas temperaturas en la alta montaña. "No están las obras suspendidas como tampoco los obreros afectados a las mismas", remarcó Genco.
Desde Vialidad Nacional reafirmaron los dichos de Genco, por lo tanto las obras no sufrirán retrasos y se ejecutarán en el tiempo previsto.
Comunicado oficial
A la hora de declarar sobre los rumores de una posible convocatoria de acreedores, desde Genco aseguraron que la empresa está saneada en su estructura financiera y administrativa. Ayer en un comunicado que llegó a Los Andes, Armando Genco señaló: "Desde principios de 2010 se fueron desencadenando situaciones que analizadas aisladamente son comunes y superables en forma habitual, dentro del contexto económico actual. Pero al inicio de este 2011, en forma simultánea, se cerró la importación del 90 por ciento de los modelos que nuestra empresa comercializa".
"Se trabaron los pagos tanto de la obra pública como privada, y en nuestros rubros agrícolas se dieron una cantidad de fenómenos que generaron un giro de 180 grados a las expectativas y previsiones de ingreso. Toda esta situación generó una asfixia financiera imposible de imaginar a fines de 2010.
"Siempre con el convencimiento de que las empresas de grupo Genco tienen como motor una gran familia conformada por un capital humano con mucha fuerza, y seguros de que cumplimos un importante rol dentro de la comunidad, tomamos decisiones importantes respecto a la distribución de los recursos financieros y y activos".
"Haciendo prevalecer los intereses de nuestros clientes y proveedores nos desprendimos de algunos inmuebles y participaciones accionarias, de modo de obtener rápidamente la liquidez indispensable para respetar nuestros compromisos, del mismo modo que lo hemos realizado durante los 25 años de vida que tiene nuestro grupo empresario. Estamos seguros de que las situaciones adversas fortalecen, pues con algunos activos menos ya estamos en una situación de absoluta tranquilidad financiera y económica y con la satisfacción de no haberle fallado a nadie", se destacó en el comunicado.
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