Gatillo fácil: al ex policía lo complicó la novia de Matías

Gatillo fácil: al ex policía lo complicó la novia de Matías
La joven dijo que Héctor Méndez fue el autor material de los disparos.

“Veo a (Héctor David) Méndez acercarse. A medio metro pregunta si él era Matías. Saca un arma y empieza a disparar”. Micaela Ferrari era la novia del joven de 19 años que fue asesinado a balazos. La noche del 22 de julio de 2012 los dos charlaban en una esquina de Cuenca XV cuando el ex policía acusado los sorprendió con su pistola reglamentaria.

Micaela conocía al imputado porque eran vecinos. Y ayer, al declarar en el segundo juicio por jurado, lo reconoció en la sala como el autor de los disparos. Fue la única testigo presencial del hecho y la primera en ofrecer testimonio.

“Yo me acerqué para decirle qué estaba haciendo, pero me dijo que no me meta. Matías arrancó en su moto y él (Méndez) siguió disparando”, añadió la joven, que ya no vive en el barrio.

Tras los disparos, recordó que otro vecino y un hijo de Méndez pasaron a buscarlo en una camioneta blanca, doble tracción, mientras ella se fue a la casa de una amiga a contarle lo que había pasado, sin saber en ese momento que Matías había resultado herido.

En su declaración afirmó que la víctima no estaba armada y que el imputado utilizó una pistola 9 milímetros para ejecutar los disparos.

Tal es así que un policía testigo del procedimiento –Hugo Fuentes– sostuvo en el juicio que “la víctima no tenía ningún tipo de arma”. Y Walter Calfuqueo, otro oficial subinspector, contó que al acusado le secuestraron su pistola reglamentaria al ser detenido.

Al realizar una inspección ocular, el oficial subinspector Ferrada, perito del Departamento Criminalística, señaló que encontraron cuatro vainas calibre 9 mm compatibles con el arma secuestrada, que pertenece a la Policía provincial.

Méndez había interceptado a la pareja en una esquina del barrio (1º de Enero y una calle sin nombre), a la vuelta de la que por entonces era la casa de Micaela. Al parecer, movilizado por el cruce previo que tuvo uno de sus hijos –Enzo– con el joven asesinado.

Luego de ejecutar un primer disparo que pasó entre medio de los jóvenes, Matías se subió a su moto e intentó huir. Pero un tiro impactó en su tobillo derecho y el mortal le dio en la espalda. Malherido recorrió algunos metros por la calle Novella, hasta Rosario. Lo vio caer Héctor Toro, un taxista que lo ayudó y declaró ayer.

Mientras estaba tirado en la calle, otra vecina llamada Gisel Cisneros recordó en el debate que a Matías, a quien conocía del barrio, le pegaron.

“Se acercó una Ranger, se bajaron tres y vi a uno, petiso y medio gordo, pegarle una patada”, contó. Manifestó que ella no sabía quién era porque no lo conocía de antes, pero luego le dijeron que había sido Méndez.

Al presentar el caso, el fiscal Pablo Vignaroli dijo que probará la hipótesis que conduce al veredicto de culpabilidad. Los abogados querellantes, Ivana Dal Bianco y Mariano Pedrero, adhirieron a su planteo y quisieron mostrar un video de Matías Casas para la jueza María Gagliano no hizo lugar.

Al ex policía Héctor Méndez lo defiende Carlos Ronda.

“Un arma no da derecho a matar”

En un cuarto intermedio, la madre de Plaza de Mayo Inés Ragni le dijo a la defensa: “En los barrios somos decentes. Un arma no le da derecho a matar a un joven en la calle y por espalda”. Además, la mujer recordó el crimen de Braian Hernández también en el Oeste.

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