Gatillo fácil: se enfrentaron la querella y la fiscal Ríos

Gatillo fácil: se enfrentaron la querella y la fiscal Ríos
En la segunda jornada por el crimen de Franco Díaz hubo 4 testigos y testimonios de gente de Científica que actuó aquella madrugada. Explicaciones técnicas, preguntas y cuestionamiento de las partes.
El comisario José Vega y los oficiales Lucía Martínez y Gustavo Michel, fueron los responsables de tomar las muestras, peritar las armas, fotografiar la escena y realizar la planimetría del lugar en la misma madrugada de aquel día, cuando un disparo terminó con la vida de Franco Díaz en Godoy Cruz.

Ahora impulsados por las preguntas que a su turno realizaron la fiscal Claudia Ríos -que también tuvo a su cargo la instrucción- los abogados querellantes Lucas Lecour y Diego Lavado y los defensores del policía Walter García: Carlos Reig y Guillermo Nievas, se explayaron en dar detalles técnicos sobre cómo se realizó la tarea.

Sin embargo a las claras respuestas del personal de la Policía Científica se multiplicaron las preguntas y repreguntas de la fiscal Ríos que llevaron el clima a situaciones extremas.

La primera fue cuando el abogado Lavado la interrumpió para indicar que sus preguntas eran "escandalosas" toda vez que reiteraba los interrogantes sobre temas que ya habían sido abordados y el segundo, cuando el juez Víctor Comeglio indicó a la representante del Ministerio Público que "ajustara" su interrogatorio a los hechos objetivos, esto por cuanto la fiscal había tratado de incorporar a la escena un revólver, arma que nunca estuvo mencionada en la instrucción ni en el juicio. Después desistió del planteamiento.

Al final se resolvió un cuarto intermedio para dar respuesta a un pedido fiscal para que "se recuperen los chalecos antibala de media docena de comisarías" cuyo personal participó del operativo aquel día, pedido que encontró el rechazo inmediato de la querella ("por no ser relevante?"), mientras que desde la defensa no se objetó el pedido ("lo avala el Código?"), aunque vale recordar que se trata de elementos de utilización diaria por parte del personal policial y este hecho ocurrió hace más de dos años.

El inicio

Continuó el debate que busca determinar la responsabilidad que le cabe al policía Walter García en la muerte de Franco Díaz (19), la madrugada del 5 de mayo de 2012, cuando se encontraba junto con un grupo de amigos en una casa de calle Groussac y Tomba, en Villa Hipódromo. Los ruidos del lugar y la música a todo volumen llevaron a los vecinos a denunciar la situación al 911, tras lo cual varios móviles concurrieron a la zona. Ahí fueron recibidos a piedrazos y los uniformados respondieron con balas de goma.

Sin embargo un disparo con una 9 mm impactó en el mentón de Franco y después en el pómulo de Johana Flores, aunque esto fue descubierto después de 24 horas por la propia víctima.

El único elemento encontrado en la escena fue precisamente una vaina de ese calibre y se secuestró el arma reglamentaria del policía ahora imputado y que ahora fue exhibida en manos de un experto para conocer cómo y hacia dónde es expulsado el casquillo.

Ayer los miembros de la Primera Cámara del Crimen también escucharon el testimonio de cuatro testigos, todos jóvenes que estuvieron en aquella fiesta convocada por medio de las redes sociales.

Poco y nada

Poco y nada aportaron Franco Morales, Facundo Rodríguez, Nicolás Sosa y Franco Pache, en cada uno de los testimonios dados frente a los jueces, aunque quedó demostrado que en la casa (donde se hizo la fiesta) había "más alcohol que gente" y otros pudieron sentir el aroma de "marihuana en el aire".

El primero estuvo sentado en la silla casi dos horas. Hubo preguntas para saber dónde estaba a la hora de los incidentes, a dónde fue y como llegó a la puerta y si había escuchado el disparo que dio en la humanidad de Díaz. También fue necesario ubicar al testigo frente a la puerta del Tribunal para que diera datos sobre cómo se abría el portón y, desde el lugar que estaba (a unos 10 ó 12 metros) para saber cómo alcanzó a ver una abertura por donde habría ingresado el disparo que terminó siendo mortal.

El Tribunal integrado por Julio Mila, Víctor Comeglio y Lilia Vila decidió extender la audiencia hasta después de las 17, ocupando parte de la tarde en escuchar a los peritos que examinaron el material balístico a las pocas horas de ocurrido el hecho.

Hoy, desde las 9, se abrirá la sala para la tercera audiencia del juicio para escuchar a otros de los treinta y tantos testigos convocados.

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