El Ejecutivo enviará esta semana a la Legislatura su proyecto de presupuesto. Se estima que será 20% superior al aprobado para 2010. Es clave la negociación salarial con los gremios que arranca el jueves. Podría haber un pago extra para los estatales a principios de año.
Aunque no existe confirmación oficial alguna sobre los números finales del proyecto de presupuesto del año entrante, así lo indican las proyecciones (extraoficiales) de la ejecución presupuestaria 2010 (8.520 millones de erogaciones, o sea 300 millones más que lo aprobado por la Legislatura a principios de año) y la aplicación de una pauta general que (contemplando crecimiento e inflación) jamás podrá bajar del 15%.
En el proyecto que enviará el Gobernador se contempla la presencia en el Estado de Aysam (Aguas Mendocinas) y es muy probable que no incluya los ingresos extraordinarios que generará la extensión de las concesiones petroleras (ver aparte) que tendrán un destino específico para obra pública o equipamiento y no podrán ocuparse en gastos corrientes.
El proyecto de presupuesto del año entrante contempla un aumento de la recaudación provincial esta vez no sólo por el efecto inflacionario en Ingresos Brutos sino también porque se ha pedido un aumento de impuestos y aranceles generales que generarían 275 millones extra.
También estima más dinero de las regalías y -a diferencia de las dos últimas pautas presupuestarias y al igual que la primera de Jaque- no prevé déficit a fin de año.
A pesar de no contemplar una pauta explícita de aumento salarial (como en los tres anteriores presupuestos), es muy posible que deje prevista una cifra cercana a los 5.000 millones de pesos como costo salarial anual.
El jueves que viene el Gobierno retomará la negociación salarial con Ampros y un día después lo hará con ATE para luego seguir negociando con el SUTE y otros gremios.
En todos los casos, está confirmado que el Gobierno llevará una propuesta concreta de aumento de salarios que se aplicará a partir de enero (no en marzo o abril como en años anteriores) y que sumará un cronograma de recomposición gradual de las asignaciones familiares con la Nación (de 100 a 220 pesos por hijo para los menores sueldos).
La Provincia invierte actualmente 100 millones de pesos anuales en asignaciones familiares y una equiparación lisa y llana elevaría este costo a 220 millones por año. En tanto una suba del 50% (elevando a 160 pesos el importe por hijo) requeriría de una partida de 160 millones de pesos, es decir de 60 millones de pesos adicionales.
No está confirmado oficialmente si el Ejecutivo lo terminará plasmando en una oferta concreta durante las paritarias, pero trascendió que en Hacienda se estudió la posibilidad de ofrecer una "suma fija por única vez" a principios de 2011 como "paliativo adicional" de la "suma fija" que a fines de 2010 pagaron otras provincias a sus empleados públicos y el Gobierno mendocino descartó.
También es una incógnita si la oferta del Gobierno será un porcentaje de aumento de salarios para todo el año, o -como también se evaluó en detalle- en dos veces, el primero para el mes de enero y el segundo (a un paso de las elecciones) en agosto o setiembre.
Un 15% de aumento salarial significará para el Estado mendocino un costo de 650 millones de pesos más de lo que terminará pagando este año; mientras que un 35% -tal como han reclamado los gremios estatales- elevaría la cifra a 1.332 millones. En el primer caso el costo salarial del Estado permanecerá en 5.000 millones de pesos; en el segundo, treparía a 5.600 millones anuales
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