Se esperaba que la distribución se normalizara esta semana, pero, hasta ahora, las distribuidoras trabajan con el 40% de stock.
Cocinar, bañarse, calentar la casa o lavar los platos son acciones cotidianas en cualquier hogar. Sin embargo, para el 40 por ciento de los cordobeses, que dependen del gas envasado, estos simples actos se han convertido en un verdadero desafío.
Es que, a pesar de las promesas oficiales de que esta semana se solucionaría el problema, la escasez de las garrafas sigue siendo grave en la mayor parte de la provincia, especialmente en las localidades del interior.
“Continúa igual, con muy poca entrega”, destacó ayer Antonio Martín, de Imeli Gas. En la misma distribuidora, la semana pasada, esperaban una mejora en los volúmenes de stock para estos días, algo que no ocurrió.
Lo único que ha logrado que la falta no se siga agravando es que las temperaturas han estado por encima de las esperadas. Con máximas por arriba de los 20 grados, el consumo de garrafas no explotó.
“Tengo más de 200 pedidos atrasados y esperamos que el cierre de las exportaciones de GLP finalmente se concrete, para que vuelquen ese gas al consumo interno”, detalló Martín. Por ahora, en su local está recibiendo apenas el 40 por ciento del gas envasado que le suele llegar. “Me enviaron medio chasis, y, con eso, no hago nada, apenas que me alcanza para cubrir los pedidos de algunos de mis clientes de siempre”, lamentó.
“En este momento, no tenemos nada”, sentenciaron en HG Gas Envasado, de Cosquín. “Tuvimos algo a principios de la semana, pero se acabó y no nos mandaron más”, agregaron. “Para esta época del año, en un invierno normal, vendemos unas 200 garrafas por día. Pero ahora, si salen 30, es mucho”, explicaron en la distribuidora de Punilla.
Causas. Los factores que se han alineado para que la garrafa desapareciera son varios. Por un lado, el tema de las exportaciones puntualizados por Martín. Por otro, desde hace dos años, cuando el Gobierno decidió subsidiar el valor de la garrafa de 10 kilos (a 16 pesos al público), la mayor parte de los usuarios de tubos de gas (el de 45 kilos cuesta 210 pesos) “se pasaron” a las garrafas. Esto ha provocado una excesiva demanda para esos envases, que no puede ser cubierta por la baja oferta.
Hay que decir que los fondos para sostener el valor de las garrafas en los mismos valores de 2008 se obtienen de un cargo a los clientes de gas natural de todo el país.
A esperar. Mientras tanto, desde el Gobierno nacional aseguran que estos días se podrá revertir la escasez. La fecha estimativa para paliar el déficit, que se evidencia en distintos distritos del país, la puso el secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron. El funcionario volvió a prometer que llegará “en el transcurso de esta semana”.
En Córdoba, el mayor inconveniente se registra en el interior. “En Sierras Chicas, el Norte y Calamuchita, desde hace unos días, casi todos los distribuidores no tienen gas envasado”, detalló Mónica Prato, titular de la Dirección de Defensa del Consumidor de la Provincia, desde donde ya han cursado el reclamo a la Secretaría de Energía de la Nación.
Envasados.
RAZONES. El cierre de las exportaciones de gas licuado solucionaría en parte el problema de la escasez.
NO HAY. La demanda de garrafas se multiplicó respecto de otros inviernos.
EN FALTA. En el interior casi no se consiguen y en Córdoba hay demoras.
SUBSIDIOS. La garrafa de 10 kilos está subsidiada por el Gobierno nacional, a partir de un cargo al consumo de gas natural.
Comentá la nota