Los comerciantes afirman que “tenemos un cupo” para la venta, pero aclaran que el precio que fija el gobierno, es de 16 pesos. No obstante en los barrios el consumidor debe abonar un monto mucho mayor para obtener dicha fluído.
En Pergamino
En lo que respecta al orden local, EL TIEMPO intentó consultar a distintos expendedores, pero en todos los casos nos encontramos con la negativa a exponerse públicamente. No obstante, algunos encargados de los comercios consultados señalaron que “en el caso de las garrafas tenemos un cupo. La mercadería que nos llega tiene un cupo, no nos envían más garrafas a pesar de la demanda”.
Por otro lado indicaron respecto al precio que tiene la garrafa social: “El precio de la garrafa es de 16 pesos, y ese es el monto en el que nosotros la vendemos” –explica el encargado de una de las estaciones YPF -donde el público consume mucho más este producto en el invierno-, y en el caso de llevarla a domicilio el precio es de 22 pesos. “Ahora bien –agrega- reconozco que hay otros comercios como pueden ser verdulerías o almacenes, entre otros, en el que el precio es mucho mayor”.
Efectivamente, EL TIEMPO, pudo comprobar que hay comercios, en algunos barrios específicamente, en el que el precio de la garrafa está en 32 ó 38 pesos e incluso hay lugares donde cuesta un poco más. Es decir que estos comercios no respetan el valor de la garrafa social y expenden el producto al precio que se les ocurre. Sobre todo teniendo en cuenta la escasez del producto.
En el caso del tubo de gas el precio es mucho mayor, pero sobre este producto, si bien tiene que ver también con gas envasado, no está regido por el gobierno, por el momento, como lo es la garrafa social.
Santa Fe
En el caso de las ciudades y pueblos que pertenecen a la provincia de Santa Fe pero se ubican geográficamente muy cerca de la zona norte de la provincia de Buenos Aires, una nota publicada por la agencia de noticias Argenpres, cuenta que “Si bien en los pueblos más pequeños no se nota tanto, el problema golpea las puertas de los conglomerados más grandes. Venado Tuerto, Casilda, Rufino y Villa Constitución -en esta última la situación comenzó a normalizarse- han sido, según pudo relevar el diario La Capital, algunas de las ciudades más comprometidas.
“La falta de garrafas sociales está generando serios inconvenientes en los sectores más humildes de Venado Tuerto. Es que no sólo faltan. Cuando se consiguen, el precio supera holgadamente al original. Las empresas proveedoras dicen que no están siendo abastecidas. y que por eso escasean (una realidad similar a la que marcamos en nuestro informe más arriba). Desde el municipio afirman que van a darles leña a las familias más desprotegidas.
“La historia no es nueva; en rigor, se repite año tras año cuando comienzan los primeros fríos del invierno. El argumento común de las empresas es el de responsabilizar al Estado por la falta de garrafas sociales. Pero no se descarta que esas mismas empresas se presten a maniobras especulativas a los fines de encarecer el producto.
“Lo concreto es que quienes pagan el costo son los sectores más vulnerables de esta ciudad. Aquellos que están ubicados en barrios donde no pasa el gas natural. Según varios vecinos consultados en distintos barrios ‘la garrafa de diez kilos está alrededor de 20 pesos’ (algo menor a lo que marcan algunos barrios de Pergamino).
“En Firmat el panorama es parecido, ya que la situación se agravó en las últimos días. Allí se estima que el problema afecta al 30 por ciento de la población, mientras que en Casilda el panorama no es menos complejo. El bloque de legisladores del Frente Progresista de Firmat presentó una resolución para pedir al Defensor del Pueblo de Santa Fe ‘su urgente intervención ante la escasez de gas envasado’.
“En Casilda, en tanto, varios comerciantes que se dedican a la comercialización de garrafas de gas calificaron de ‘preocupante’ al tema. ‘El precio del gas envasado sigue siendo económico, pero el problema es que hay cada vez menos’, sintetizó un reconocido distribuidor del rubro.
“En Villa Constitución la entrega de la garrafa social se fue normalizando. Es que a principios de este mes, además de faltar el fluido envasado para los carecientes, los distribuidores locales no recibían ningún tipo de entrega por parte de los proveedores mayoristas de gas, según indicaron desde la secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad.
“En esta ciudad suman unos cien los beneficiarios que retiran vales para adquirir con descuentos las garrafas directamente a los distribuidores, luego de obtener un certificado de carencia.
“Un pedido de informes al Poder Ejecutivo provincial fue presentado ayer en la Cámara de Diputados bonaerense para conocer la situación del abastecimiento de garrafas sociales en distintos puntos de la Provincia, ante denuncias que indicarían que están empezando a escasear por la llegada del invierno.
“La iniciativa fue presentada por el diputado de la UCR, Gustavo Zuccari, quien recordó que “tanto en Buenos Aires como en otras provincias del interior, las garrafas sociales han comenzado a escasear, situación que, ante la llegada del invierno y el aumento del frío, genera mucha preocupación en los ciudadanos.
“‘Este problema agudizó la crisis de los sectores más carenciados que, al no tener acceso a redes de gas natural para soportar la crudeza del clima, deben apelar al gas envasado en garrafas’”, dijo el legislador, quien indicó que "a pesar de las reiteradas promesas de solución, su venta a precios subsidiados no se ha regularizado".
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