"Varias veces me descompuse esperando por un colectivo de la Línea 25 que me lleve a mi sesión de quimioterapia", contó Faustina, una vecina de la zona
Los vecinos del barrio Nueva Pompeya, Tres María y Villa del Carmen contaron el desconsuelo que tienen por el pésimo servicio que presta la Línea 25, la única que pasa por la zona para llevarlos a sus trabajos, escuelas y centros de salud.
Las demoras que presenta esta línea van de una hora y media, a dos horas, y todas las garitas donde deben aguardar la "eterna espera" están sumamente deterioradas, no tienen asientos, los techos de chapa están picados y llenos de telas de araña, los pisos están rotos, sucios y hasta en algunos casos hay excrementos. El olor que emana de estas garitas es nauseabundo.
"Varias veces me descompuse esperando por un colectivo de la Línea 25 que me lleve a mi sesión de quimioterapia, yo estoy muy enferma, no puedo estar mucho tiempo parada, en las garitas no hay dónde sentarse y para que llegue el colectivo, fácil se espera dos horas", relató Faustina a La Mañana, que además de los padecimientos de su penosa enfermedad debe soportar largas esperas sin un refugio digno.
"Ya va una hora y media que estamos esperando para llevar a mis hijos al hospital y no nos queda otra más que resignarnos porque parece que los habitantes de esta zona no somos tenidos en cuenta por las autoridades", expresó Dominga, una joven madre que esperaba bajo el amparo de un pequeño árbol, junto a su marido y sus cinco hijos, cuyas edades comprendían los 3 meses hasta los 4 años.
Si bien esta situación continúa así desde hace muchísimo tiempo, los habitantes de los barrios Nueva Pompeya, Tres Marías y Villa del Carmen exigen que mejoren la calidad del servicio de transporte urbano porque son cientos de familias quienes son perjudicadas.
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