En diálogo con EL SIGLO, el joven abogado Javier Quiroga destacó avances, logros y desafíos del equipo de trabajo del Centro de Acceso a la Justicia dirigido por el abogado Carlos Garmendia.
"El Centro de Acceso de Justicia (CAJ) es un organismo dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. En Tucumán funciona desde diciembre de 2013 y tiene su sede en la Fundación María de los Ángeles", explicó el abogado Javier Quiroga.
"Nuestra función es garantizar a la ciudadanía, sobre todo en los barrios más pobres, el acceso a la justicia y brindar contención integral por abogados, psicólogos y trabajadores sociales a los vecinos y a quienes se acerquen a realizar una consulta", se explayó.
El novel abogado también valoró la articulación del CAJ con referentes territoriales y otras instituciones. "Es importante para nosotros el buen recibimiento de parte de la población y el trabajo conjunto que hemos podido realizar, por ejemplo, con el dirigente kirchnerista Juan Pablo Díaz Osán en la zona de Los Pocitos".
También detalló que el CAJ donde trabaja funciona en Los Pocitos, Bella Vista y el barrio Virgen del Huerto de Las Talitas y subrayó los logros conseguidos en el tiempo que lleva funcionando.
"En los nueve meses que venimos trabajando hemos atendido un promedio de 400 consultas por mes, brindamos cientos de consultas jurídicas gratuitas, conseguimos inscribir en ANSES a más de 200 chicos en el plan PROGRESAR, gestionamos más de 300 Asignaciones Universales por Hijo, también más de 300 Asignaciones por Embarazo", enumeró.
"Hemos realizado gestiones ante la SAT, EDET y GASNOR para mejorar los servicios públicos que usan los vecinos, en cuanto consumidores y estamos gestionando el cambio de DNI para quienes lo requieran", continuó.
"Aunque es cierto que la realidad es distinta en cada barrio que visitamos. Por ejemplo, para la zona de Los Pocitos conseguimos que más de 350 vecinos puedan adquirir gas envasado a $ 16 y nos comprometimos a realizar las gestiones necesarias para que cada tres semanas los vecinos de la zona puedan acceder a 200 garrafas sociales al precio de referencia que fija el Estado Nacional", reflexionó.
El CAJ también realizó charlas sobre trata de personas y contravenciones. "El riesgo de ser detenido por portación de cara o de ser captada por una red de trata son dos flagelos con los que, lamentablemente, pueden llegar a encontrarse los vecinos de los barrios más humildes, que es donde debemos realizar nuestro trabajo", señaló.
Consultados por este medio, los vecinos se mostraron agradecidos con los integrantes del Centro de Acceso a la Justicia porque desde que el CAJ visita el barrio su realidad ha cambiado. "Nosotros estábamos acostumbrados a que los políticos o el Estado vengan solo para las elecciones. Ahora ya nos hemos acostumbrado a ver al doctot Garmendia y su equipo todas las semanas y sabemos que les podemos ir a pedir por las cosas que nos hacen falta", reflexionó una vecina.
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