Atenas visitará hoy a las 22.10 a Quimsa con la obligación de quedarse con un triunfo que le permita estirar la llave a un quinto juego. Los santiagueños están adelante 2-1.
Ha quedado demostrado que no es simple. Los santiagueños son un duro hueso de roer, al mejor estilo del entrenador Oscar “Huevo” Sánchez. Para males, este momento es el peor de la temporada en cuanto a rendimientos individuales. Excepto Walter Herrmann, el resto de los jugadores están muy por debajo de sus posibilidades deportivas, fundamentalmente los internos.
Para aspirar a ganar, los cordobeses deberán contar con alguna otra carta bajo la manga, porque solamente con Herrmann, no basta. ¿La solución? Que Marcelo Arrigoni encuentre en alguno de sus internos el hombre necesario que se plante en defensa y aporte en ataque, porque hasta el momento el trío compuesto por Darren Phillip, Matías Sandes y Damián Tintorelli se han hecho un picnic.
Claro, la defensa será fundamental. Hasta aquí el “Griego” ha permitido una media de 88 puntos, sin dudas un exceso para la instancia que se está jugando. De no solucionar ese problema, la historia se hará cuesta arriba.
Por ser básquetbol, deporte en el que nada es casual sino que todo tiene un por qué, se pueden hacer muchos análisis, pero la realidad indica que la única solución no saldrá de la boca o se dibujará en el papel, sino que se tendrá que plasmar en el rectángulo de juego. Ahora sí, para Atenas, es a todo o nada.
Comentá la nota