Gallego: "Tucumán no cumplirá este año con el compromiso de vinaza 0"

“Esto representa un serio riesgo para el Embalse”, puntualizó el profesional miembro del comité de asesores de la provincia. Fundamentó su denuncia en el hecho de que no se hicieron las obras previstas para terminar con el problema.

La Secretaría de Energía de la Nación mantuvo para Tucumán los 113 mil metros cúbicos de cupo de producción de bioetanol para este año. Desde el gobierno de la vecina provincia, consideran que “salvo variaciones menores y temporarias en el caso de algunas deshidratadoras de alcohol”, se cumplirá con el porcentaje asignado a los ingenios con destilería.

Esta cantidad de bioetanol que se obtiene con la melaza de la azúcar de caña, se traducen en 1.649 millones de litros de vinaza (se generan 13 litros de desecho por cada uno de biocombustible). Este desecho es altamente tóxico y cuando fue arrojado por las industrias tucumanas en los cursos de agua de la cuenca Salí-Dulce, provocaron desastres ecológicos en el pasado.

Para el científico santiagueño y miembro del Gabinete de Asesores de la Gobernación de Santiago del Estero, Antonio Gallego, tal cantidad de efluentes industriales representan un riesgo para el embalse Río Hondo, particularmente para la fauna ictícola.

Preocupación

El especialista sostuvo que no hay la suficiente inversión por parte de las plantas productoras de bioetanol, por lo que teme nuevos vuelcos. “Tucumán no cumplió con el plan Vinaza Cero y este año no lo va a cumplir”, afirmó Gallego en diálogo con EL LIBERAL.

Desde Tucumán, el ministro de Producción, Jorge Feijoó, señaló que en 2012 la producción de etanol fue de 106.700 metros cúbicos sobre una perspectiva de 113 mil asignados por el Gobierno nacional.

Gallego sostuvo que se avanzó “muy poco” con las obras de tratamiento de la vinaza y que lo usual es que se retenga el desecho hasta que los reservorios no aguantan más y se vuelca en época de lluvia. A modo de ejemplo, citó el caso del ingenio La Florida, que volcó sus desechos en canales que derivan hacia la localidad santiagueña de El Palomar.

Desinversión

Cuestionó que se haya invertido poco con relación a la problemática que representa la generación de desechos por la producción de bioetanol y remarcó que ese “costo lo tienen que asumir los que fabrican” el etanol. Aseguró que hay métodos de tratamiento más eficaces que el fertirriego, sobre el cual mostró reparos, al decir que se usa muy poco de vinaza como fertilizante de suelos, por lo que se mostró escéptico de los resultados que pudiera tener este año.

Explicó que hay nuevas tecnologías y que ello representa una mayor inversión, que es la que no asumen los empresarios tucumanos.

Finalmente, advirtió que este año la problemática puede ser “peor” si es que se producen derrames hacia los cursos que alimentan la cuenca Salí-Dulce, porque el embalse “tiene poca agua” y son pocas las probabilidades de lluvias. l

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