Ayer al mediodía el entrenador tomó la decisión de dar un paso al costado tras el empate de anoche ante Unión. El Rojo se queda sin entrenador a 10 fechas del final y hundido en el descenso.
Américo Rubén Gallego dejó de ser el técnico de Independiente. Tomó la decisión de dar un paso al costado en el momento más caliente: el equipo lleva seis partidos sin ganar y se hunde en el descenso.
Tras el empate por 1-1 ante Unión, el viernes en Avellaneda, los hinchas se agruparon en la puerta del vestuario local y empezaron a insultar a los jugadores y al presidente Javier Cantero. Nunca el Tolo fue el centro de los agravios de los hinchas de Independiente. Fue la gente que le pedía a gritos por el Tolo al presidente cuando el promedio amenazaba, sobre el cierre del torneo Inicial.
Este mediodía, en la práctica a puertas cerradas que tuvo el plantel, Gallego les habría comunicado a sus jugadores la decisión de renunciar a su cargo que había tomado la noche anterior. Ahora el equipo quedó a la deriva, sin un conductor, sin un reemplazante claro y con la soga del descenso bien apretada en el cuello.


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