El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas, designa el 1° de octubre Día Internacional de las Personas de Edad, en seguimiento a las iniciativas tales como el Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento, aprobado por la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento celebrada en 1982 y respaldado, el mismo año, por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En 2002, la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento aprobó el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento, para responder a las oportunidades y los desafíos del envejecimiento de la población en el siglo 21 y para promover el desarrollo de una sociedad para todas las edades.
El tema de la conmemoración de este año, «El futuro que queremos: lo que dicen las personas mayores», se eligió para llamar la atención sobre los esfuerzos de las personas mayores, las organizaciones de la sociedad civil, las organizaciones de las Naciones Unidas y los Estados miembros para incluir la cuestión del envejecimiento en la agenda de desarrollo internacional.
En todo el planeta está ocurriendo una revolución demográfica.
Actualmente hay más de 600 millones de 60 años o más. En el año 2025 esta cifra se duplicará, llegando a unos 2000 millones para el año 2050.
En nuestro mundo que envejece rápidamente, las personas mayores desempeñarán un papel importante a través del trabajo voluntario y solidario, transmitiendo su experiencia y conocimientos, cuidando a sus familias y con participación en la fuerza laboral remunerada, en algunas regiones.
Se insta a los gobiernos, al sector privado, a las organizaciones de la sociedad civil y a las personas de todo el mundo a que presten especial atención a la creación de una sociedad para todas las edades, sin duda alguna el envejecimiento debe ser parte importante del desarrollo de la personalidad humana con justicia y equidad.
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