Futuro incierto para la biblioteca Cuello Foster por la falta de personal

Futuro incierto para la biblioteca Cuello Foster por la falta de personal
La biblioteca que funciona desde hace varios años en el edificio de la Comisión Cuello-Foster no se encuentra atravesando un buen momento y poco se sabe sobre qué ocurrirá, en un futuro cercano, con los 9 mil libros que descansan hoy en sus atiborrados anaqueles.
Es que luego del fallecimiento de la vecina Elvira Olázabal el trabajo en la biblioteca en cuanto a atención, ordenamiento y actualización de los ejemplares se ha complicado para todos los integrantes de la comisión que no cuentan con personal disponible que pueda encargarse enteramente a la atención del lugar.

Hoy funciona los días martes y jueves, de 14 a 16, pero son pocos los vecinos que se acercan a retirar algún libro.

Oscar Alfredo Trionfetti, presidente de la comisión Cuello Foster, dialogó con La Opinión y contó cuál es la situación de esta biblioteca que durante tantos años fue aprovechada por gente de diferentes puntos de la ciudad.

“Hoy se nos complica mucho el trabajo en la biblioteca porque no tenemos gente para atenderla. La Municipalidad nos manda una chica que trabajó con Elvira (Olazábal), primero comenzó trabajando ad honorem, luego comenzaron a pagarle un sueldo y la Municipalidad la mandaba mediodía. Entonces, ella se fue empapando sobre el trabajo. Resulta que después esta chica entró en la Municipalidad y ahora trabaja mediodía en el municipio, mediodía en un roperito de un barrio y sólo viene dos horas dos veces por semana. Por esa razón cayó un poco la parte de los lectores y esta chica ahora quiere abandonar porque casi no vienen vecinos a retirar libros, se perdió esa costumbre que tenía la gente de acercarse para retirar algún ejemplar”, contó.

Hasta fin de año

En ese marco, Trionfetti comentó que “hace poco yo fui a hablar con Liliana Piras (directora de Desarrollo Humano) para que mantenga a esta chica al frente de la biblioteca hasta que termine el año porque creo que, sólo cuatro horas por semana, no es mucho para el municipio. Después, el año que viene veremos qué decisión tomamos con la biblioteca porque nos ocupa mucho lugar y resta espacio para la realización de los cursos que allí se dictan. Y hoy ha cambiado mucho todo, vienen los chicos con sus maestras, son muchos, siempre hay que tener cuatro ojos porque quizás te rompen o te llevan un libro. Es bastante complicado todo”, señaló.

En ese marco, el entrevistado agregó que “nosotros no queremos tomar ninguna determinación todavía. Sí queremos terminar el año para ver qué hacemos con la biblioteca. Quizás darla a otro lugar para ver si la pueden atender, lo que ocurre que son unos 9 mil libros, no es tan fácil”.

Desde ese lugar, indicó que “tampoco se trata de una biblioteca actualizada porque hay gente que, con toda la buena voluntad, muchas veces se encuentra con un montón de libros dando vueltas en su casa y, antes de tirarlos, dice ‘lo llevamos a la biblioteca’ y por ahí te mandan cualquier cosa. Y uno tiene que recibirlos y ordenarlos y encontrarles algún lugar. Es medio complicado y hay que trabajar mucho pero hoy no contamos con gente disponible para estar atendiendo una biblioteca. Muchas veces alguien viene a buscar un libro, después no lo devuelven, es todo un tema”.

Por otro lado, el vecino entrevistado hizo referencia a la situación actual de la comisión que integra que, como ocurre en varias comisiones barriales e incluso en las comisiones de los clubes sociales y deportivos, el compromiso y la participación comunitaria es cada vez más escasa.

“Las personas que integramos la comisión somos toda gente grande, de muchos años y estamos ya un poco saturados. Y la gente joven no se arrima, en los clubes también se sufre el mismo drama, nunca tienen gente. Yo he estado siempre en comisiones, toda la vida, pero te das cuenta que siempre se achica más todo. Así que ahí estamos, es una lucha de muchos años. Siempre digo que no creo que exista una comisión en Trenque Lauquen que haya hecho el 20% del trabajo que hicimos nosotros”, expresó antes de realizar una extensa mención de todo lo logrado por la comisión. Cordón cuneta; renovación forestal, colocación de las viejas canillas; la construcción del primer salón y, con posterioridad, la realización del segundo salón donde hoy se encuentra la biblioteca y muchas obras más. “Pasaron los años y estamos porque tenemos que estar, no hay otros”, concluyó.

Comentá la nota