El abogado ambientalista Juan María Furnari, integrante de los equipos técnicos del diputado nacional Francisco De Narváez, recorrió ayer el predio del relleno sanitario de Junín. “De relleno solamente tiene el nombre, porque es un basural a cielo abierto”, afirmó.
En su visita, contó que “nos recibió el gerente de la empresa Gir SA y recorrimos el relleno, pasando por un sector donde aproximadamente veinte personas estaban haciendo una selección manual del material, para recuperar objetos y terminar vendiendo”.
“Tal como está la situación actual, esto de relleno sanitario solamente tiene el nombre. Lo que estamos viendo es un basural a cielo abierto”, sentenció.
El dirigente de Unión PRO remarcó que “por otro lado, entendemos que recién hace un mes que la empresa ha tomado la administración del relleno, a partir de la licitación realizada por el municipio, y charlando con el gerente, nos dijo que están ahora en una etapa de remediación de suelos, en una parte donde estaba el frente del basural, y planificando el trabajo a futuro”.
“Hoy en día se ve poco de lo que en futuro será el relleno, y estiman que en año y medio o dos años podrán trabajar al respecto”, observó.
Furnari subrayó que “hay que entender que lo mal hecho durante diez años no es fácil resolver de la noche a la mañana”.
“Vemos una situación bastante delicada y precaria, y en un día de lluvia como hoy, vemos el agua corriendo entre medio de la basura y por la inclinación del suelo sabemos dónde terminarán”, agregó.
En lo que hace a rellenos provinciales, dijo que “en la provincia hay un gran déficit en lo relacionado con la gestión integral de los residuos”.
“En mi caso, hace dos años cuando me convocaron, sin conocer a fondo la situación, De Narváez se preocupó por el tema ambiental, por lo que empezamos a trabajar con las cuestiones ambientales y ésta es una que se encuentra en todos los municipios. En algunos el tema está más solucionado, en otros menos, pero no deja de ser una problemática común”, agregó.
El dirigente sostuvo que “un relleno sanitario no es un basural a cielo abierto sino una obra de ingeniería que minimiza el impacto ambiental. Recorriendo nada más uno se da cuenta que la situación no va en ese sentido”.
Juan María Furnari destacó que “para las cuestiones que llevan como diez años como Junín o más tiempo en otras localidades, sin control ambiental, no hay soluciones integrales mágicas. Es lógico que haya un tiempo de planificación y de solución al problema”.
“Nosotros avanzamos en la propuesta de ir en el camino al cierre total de los basurales a cielo abierto, planteando una gestión integral de los residuos y canalizando la mayor energía en la canalización inicial o separación en origen, y la revalorización de residuos”, detalló, observando que “esto se debe realizar trabajando con la mejor tecnología que pueda poseer cada municipio, desde el punto de vista ambiental y económico”.
El especialista destacó que “los residuos, de los que al final del día se hace cargo el municipio o el Estado, son los que todos generamos. Y eso es bueno que la gente sepa que cuesta dinero, así que también hay que encontrar la mejor alternativa para el tratamiento de estos residuos”.
“En Buenos Aires está la posibilidad de conformar consorcios municipales para que varios municipios encuentren una solución”, puntualizó.
También explicó que “hemos recorrido varios distritos y la situación es exactamente la misma, porque se hacen grandes esfuerzos con el tratamiento de residuos pero la falta de planificación deja todo a medio camino”.
En este sentido, mencionó que en el relleno de Junín “está la planta de tratamiento, pero jamás funcionó según me dicen. Hace diez años o más que no opera, con lo que queda demostrado que la falta de planificación hace que las erogaciones realizadas no sean aprovechadas”.

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