Furia del Salado: para salvar a Dora destruirían un tramo de la ruta 92

Furia del Salado: para salvar a Dora destruirían un tramo de la ruta 92
La enorme masa de agua del río Salado que acecha a los pobladores de Colonia Dora llegó a su punto más extremo, pese al esfuerzo de decenas de hombres que intentan rellenar cada fisura o filtración que aparece.
Ayer, en medio de la desesperación, surgió una última alternativa para salvar la ciudad: romper un tramo de la ruta 92 para descomprimir la situación y desviar el curso del agua.

Todo el esfuerzo realizado hasta anoche para contener el agua desbordada parecía no ser suficiente. Por cada bolsa de arena que colocaba en los bordos una grieta o filtración aparecía.

Consultado por EL LIBERAL, el secretario del Agua de la provincia, Ing. Abel Tévez, dijo que “por ahora se va a seguir de cerca cómo se comporta la defensa”, pero aclaró que “si la situación empeora vamos a hacer lo que sea necesario”, incluso no descartó la posibilidad de destruir un tramo de la ruta que une Dora con Añatuya.

Alrededor de 60 obreros de la Municipalidad de Colonia Dora y de Recursos Hídricos trabajan en los bordos, con apoyo de Defensa Civil y del Grupo Especial de Rescate."

“Hay muchas filtraciones en algunas partes del bordo, eso nos está preocupando. Además, no es fácil llegar a la zona más afectada porque hay mucha agua acumulada”, dijo.

Para colmo de males, desde el dique Figueroa la erogación se mantenía ayer en 107 metros cúbicos por segundo. “Una barbaridad”, según el funcionario, lo cual agrava el panorama, ya que todo ese caudal terminará embalsándose en las inmediaciones de Colonia Dora, ejerciendo una presión todavía mayor sobre los 9 kilómetros de terraplén que separan a la ciudad cabecera del departamento Avellaneda de revivir la pesadilla del año pasado, cuando más de cuatrocientas familias tuvieron que ser evacuadas.

Miedo

“Estamos realmente al límite, tanto el bordo como los hombres que ya no descansan. Tenemos miedo de que pase lo peor”. Las palabras del intendente de Colonia Dora, Juan Sequeira, dejan en evidencia la desesperación de quienes luchan a diario esta batalla desigual contra toda la furia del Salado.

El jefe comunal dijo: “Es impresionante la cantidad de agua que sigue ingresando, y eso se nota porque sube el nivel en el bordo, que se rompe en un lugar y otro y los muchachos de la municipalidad y de Recursos Hídricos trabajan desesperadamente para rellenarlos lo más rápido posible”.

Por su parte, el jefe del Grupo Especial de Rescate, oficial principal Juan Maresca, dijo: “El cuadro es muy desalentador, porque el esfuerzo de la gente parece no servir de nada”.

A tal punto llega la situación que anoche los efectivos del GER, con el personal de Recursos Hídricos y de la municipalidad se disponían a continuar con el trabajo durante toda la madrugada, por temor a que durante la noche ocurra lo peor

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