"Hay más de 100 funcionarios municipales con sueldos superiores a los $ 20 mil"

"Hay más de 100 funcionarios municipales con sueldos superiores a los $ 20 mil"
Así lo denunció la dirigente del Partido Socialista Auténtico, Gabriela Papagni, quien cuestionó duramente al gobierno de Pulti.
En ese sentido, la precandidata a concejal del PSA manifestó que “el empleo estatal municipal no es de facto por concurso y abierto a la ciudadanía; por el contrario, un alto porcentaje de dichos empleados entran por herencia familiar o contactos amigos en todas las dependencias municipales y cuestionó la “designación de funcionarios ya que hay más de 100 con sueldos superiores a los $20.000; familias enteras designadas en el Gabinete; gasto burocrático y servicios cada día más defectuosos para el vecino”.

Por otra parte, dijo que mientras tanto “hay pérdidas de agua en las plazas y calles. Los funcionarios y empleados de OSSE viven en un raviol, no ven este desperdicio de agua potable o tal vez, aún no hayan comprendido que ‘el agua vale más que el oro’”.

“En Mar del Plata, las veredas están sucias e irregulares. Los barrenderos sólo andan por peatonal San Martín. Los tachos de basura no existen pasando el microcentro y los que hay, no se mantienen. Alta falta de "alumbrado público" en los barrios, o con lámparas que dan tanta luz como una vela o directamente que "brillan por su ausencia", remarcó.

Puntualizó que en “el barrio del Puerto no puede mantenerse con tanta decisión tan mugriento: paredes sin pintar, calles y veredas rotas, bolsas de residuos desparramadas, desechos industriales. Un ejemplo significativo son las cuadras que rodean a la Vieja Usina, la delegación municipal Puerto”.

“La Delegación Batán, la Delegación Sierras de los Padres y la Delegación Camet, parece que sólo existen para rellenar el nombre del partido de General Pueyrredon. De marzo a diciembre, quedan prácticamente en el olvido, menos en los años impares, cuando hay elecciones. Con atención y responsabilidad serían perfectos pulmones naturales, pero sólo son buenos y/o excelentes gracias a la propia naturaleza y a los vecinos que los cuidan y mantienen”, detalló Papagni.

Además, afirmó que “en las calles en los barrios hay baches, pozos, alcantarillas desbordadas en los mismos barrios de siempre, lomas de burro plantadas luego de pasos de tren. Supuestas calles asfaltadas y es prácticamente intransitable. Vecinos, como los del barrio Constitución, tuvieron que rellenar los cráteres que hay en las calles de la zona con las tejas que les rompió una granizada. Picadas ilegales que no se controlan, por ejemplo todos los fines de semana por Avenida Juan B. Justo y la Avenida Fortunato de la Plaza”.

“En las Plazas y paseos hay basurales: en vez de flores, monumentos mantenidos, tachos y bebederos, hay colchones, hojas, papeles, botellas y bolsas plásticas con desperdicios desparramados; personas y perros pisando el pasto. Podas fuera de época. El tránsito es un caos en el microcentro: señalizaciones sin nombre o rotas; autos estacionados en veredas; bicicletas, patines y skaters circulando en veredas peatonales; escasez de semáforos. Ser limpiavidrios o trapito se ha transformado en un oficio autónomo, regulador y legislativo en vez de ser un empleo municipal, en blanco y digno", subrayó.

En otro orden, consideró que el “el boleto del transporte público es muy caro, hay unidades sucias; chóferes manejando a lo bestia, cual dueños de la calle; altamente escasas bocas de carga de tarjetas. Paradas con techos y asientos rotos. Taxis y remises: alta cantidad de móviles en la calle, pero ante el mal tiempo no aparece ninguno; móviles sucios y destartalados. Taxistas ofendidos cuando no les apetece la distancia del viaje; que prohíben al usuario elegir en qué móvil de la fila desea viajar; que no paran con animalitos y carritos de bebés”.

“Los presupuestos provinciales y nacionales sólo direccionados a zonas visibles a turistas; para los barrios no llegan dichos presupuestos. La autonomía municipal -banco local, policía metropolitana, etc.- cada vez más lejos: el gobierno municipal se ha transformado en una "dependencia" del gobierno provincial y el nacional”, agregó.

“El lanzamiento de campañas como separación de residuos, nuevo estacionamiento medido, nuevo código de publicidad urbana, por citar algunas: con anuncios rimbombantes, poco tiempo de concientización para el ciudadano, mal funcionamiento y prácticamente intrascendentes. El patrimonio arquitectónico histórico sigue su curso de desaparición, falta de mantenimiento y desidia. Las licitaciones son por lo general cedidas a don Aldrey, que como bien sabemos, es un tipo de convicción: ‘Shopinng sí, cultura no’", dijo.

Y disparó: “El arte y la cultura marplatense, para el oficialismo, sólo pasan por pocos espacios y en su gran mayoría cuando la provincia lo gestiona. La legislación vigente para músicos, centros culturales, actores y demás artistas es paupérrima y en algunos casos, inexistente. Como en tantos otros temas, no hay gente especializada en dictaminar leyes igualitarias que contemplen las necesidades de vecinos y de artistas”.

“Este año hay elecciones legislativas; si cambiamos con nuestro voto la mayoría oficialista, y no nos quedamos en la manifestación verbal cuando decimos que queremos una "renovación política", muchas de estas cuestiones pueden comenzar a resolverse. Estamos a 5 meses; para entonces, hay que haber investigado las opciones de forma responsable para que no nos encuentre frente a caras nuevas con miradas, propuestas y metodologías desconocidas, obligándonos a ejercer el voto a los mismos de siempre”, finalizó Papagni.

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