A un mes de la fuga masiva de la U11, aún no hay rastros de los prófugos

A un mes de la fuga masiva de la U11, aún no hay rastros de los prófugos
Está vigente la recompensa ofrecida por el Gobierno, pero las llamadas recibidas no han ayudado. Los investigadores no descartan que puedan haber abandonado la provincia.

Se cumple un mes de la denominada “fuga de los 4” y no hay rastros de los tres hombres que todavía continúan prófugos. Puertas adentro de la U11 se produjeron cambios y se incrementaron los controles.

La noche del 8 de marzo cuatro internos (Cristian Manzini, Alexis Retamal Jara, Víctor Campos y Fabián Soto) concretaron un sencillo plan de fuga ayudados por una serie de irregularidades internas.

Los cuatro presos -tres cumplían condena por homicidio y uno por robo calificado- se encontraban alojados en el Pabellón 1, que por ese entonces tenía cuatro celdas deshabitadas, entre ellas la 10, que se ubicaba en el punto ciego de las cámaras de seguridad.

Los presos desmontaron durante varios días la letrina y ocultaron los escombros debajo de la cama de la celda.

El personal de la requisa obvió en reiteradas ocasiones revisar la celda, lo que favoreció la fuga.

Esa noche los internos cavaron un pequeño túnel por el cual sortearon la pared de la celda y, aprovechando la oscuridad y la carencia de luces del penal, comenzaron una corrida que puso en evidencia otra serie de irregularidades.

A lo largo de los 150 metros que hicieron corriendo, los presos pasaron por dos portones que no tenían guardia, y para colmo ambos estaban abiertos. En esa carrera no fueron advertidos por los penitenciarios que permanecían apostados en los muros, porque de los siete puestos de control sólo habían dos funcionando.

Los presos eludieron dos cercos perimetrales antes de ganar la meseta y desaparecer, tres de ellos hasta la fecha. Sólo se logró recapturar a Fabián Soto días después del gran escape.

La fuga obligó a la jefatura a realizar una investigación interna, que derivó en un sumario administrativo que cuenta con una decena de penitenciarios imputados, entre ellos el ex jefe de la U11 Claudio Pérez, quien hace 10 días fue desplazado de su puesto y derivado a la Dirección de Traslados.

El episodio que ridiculizó a la seguridad penitenciaria obligó a las autoridades a tomar cartas en el asunto, y fue así que se realizaron algunos cambios internos en el penal del parque industrial.

Si bien el Gobierno ofreció una recompensa de 100.000 pesos para quienes brinden datos certeros para dar con los tres prófugos, hasta la fecha se han recibido más de 300 llamadas telefónicas inconducentes.

El grupo de recaptura trabaja para generar indicios de los prófugos y no descartan que ya se hayan ido de la provincia.

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